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Olivia de Happyland: Cosas que no se debieran contar.

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“Hubo un momento en el que pensé mandar todo a la mierda y no sacar este disco”.

Barcos que se hunden y otros que zozobran. El velero de Olivia de Happyland ha perdido el timón y anda a la deriva en mitad de un mar picado que hoy se llama “Antibiografía” (AudioMatic, 12), producido por J.M. Rosillo y por Willy Vijande. Alejada del sonido naïf de tiempos pasados, este nuevo LP emulsiona rabia y electricidad llegando al límite de la persona.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.
FOTOS: MERCEDES HAUSMANN
Publicada en La Casa Con Ruedas

Neruda tiene un poema que dice: “todo en ti fue naufragio”. ¿Es posible que todo en ti fuese un naufragio?
No he leído el poema… pero sí, seguramente.

¿Por?
[Silencio] No sé, tiene bastante que ver con lo que digo en las canciones.

¿Cuánto poder has tenido en tu propio trabajo? Y hablo de “Antibiografía”.
A veces… bastante, y otras veces… hubiese querido tener un poco más. Bastante más.

¿Ha tenido que ver la producción en este cambio de niña buena a niña “mala”? Vamos, que si querían edulcorarte el sonido.
Sí, un poco.

¿Y cómo es “un poco”?
No sé si me voy a meter en un lío al contestarte a todo esto.

Tú verás…
[Silencio]

El single [‘Cánsate conmigo’] no ha variado mucho desde su maqueta original. Parecía que no iba a ser tan eléctrico como se pretendía.
Nada. Simplemente la volvieron a mezclar. Es más, subieron las guitarras, las pusieron en estéreo y le añadieron reverb. Está prácticamente igual, pero es una cuestión de mezcla.

¿Se ha trabajado mucho sobre las maquetas?
No. Yo no soy de trabajar sobre las maquetas, nunca lo he hecho. Y la verdad es que tampoco soy mucho de hacer maquetas para después meterme a grabar, sino que las canciones de manera muy rápida. Incluso las grabo de una manera muy cutre en casa. Después, se las enseño a los músicos, las montamos, y entramos a grabar.

‘Cánsate conmigo’… ¿También se cansan de ti? Sé de qué habla la canción, pero no hablo de la faceta física, sino de la mental.
[Silencio] No. Creo que me canso yo antes.

¿Y en esos momentos compones o mandas a la gente a la mierda? Aunque creo que sería ambas cosas.
Eso es. Las dos cosas.

Como por ejemplo en ‘Atila’ o en ‘Lo más urgente’, ¿no?
[Silencio] Sí.

Me hace gracia, te sientes identificada con los gatos por eso de que van y vienen cuando les da la gana… pero bien que te sientes dolida después. Por eso destaco ‘Atila’ o ‘Lo más urgente’.
Bueno, como los gatos cuando se sienten dolidos.

También pueden volver con rencor… aunque depende.
Claro. A lo que voy es que los gatos, sean domésticos o callejeros, también se sienten dolidos por lo que hayan pasado de distintas maneras, de igual modo que pueden sentir rencor. Yo también puedo ser un poco doméstica, pero… [Silencio].

Bueno, si tratas un gato a patadas te la puede devolver al cabo del tiempo…
O no. Puede ser un gato muy tímido.

Ya te mostrabas así en ‘Felices novios’, del disco anterior…
…¡pero esa canción no es autobiográfica! Es la única que es totalmente inventada.

Lo sé, pero déjame terminar la pregunta. Esa canción, además de no ser autobiográfica, era una especie de película que tenías en mente. ¿Cierto?
Sí.

¿Podría ser la antesala de “Antibiografía”?
No lo había pensado nunca, la verdad, pero puede ser. Tampoco fue la última canción que hice, pero por esa razón te digo que podría ser la antesala.

De hecho, muchas canciones de este nuevo disco ya venían siendo tocadas desde hacía tiempo, por lo tanto no son de nueva composición. Como ‘Piel de bombilla’, por ejemplo…
Sí, había una versión a guitarra.

¿Serías más emocional que visceral?
Totalmente.

“Estábamos en la mezcla final y me dijeron: ¿tu guitarra o la de Juan Aguirre?”.

¿Podrías extenderte en las respuestas, por favor?
Es que yo vengo de buenas y tú vas con el machete… pero lo entiendo, es tu trabajo. Es una actitud muy masculina. Mira, te acabo de dar un titular.

Bueno, sería un titular si eso me respondiera a una pregunta.
Vale.

Realmente este disco es la evolución natural que debía seguir tu música, puesto que tu nombre tiene el punto oscuro (por la actriz Olivia de Havilland). ¿Crees tú que concuerda tener un nombre como el tuyo habiendo sacado un disco así? Y no lo digo yo, pero te tacharon de cursi.
Ya. ¿Te refieres al tema de los contrastes?

Más bien me refiero al contenido de “Antibiografía” (más duro) con respecto a tu nombre (más light).
Para empezar, mi nombre artístico no me parece dulce. Es un nombre irónico. Ahora, si nadie se ha tomado la molestia por saber qué coño decía yo en las anteriores canciones ya no es culpa mía. Vale, la producción en el último disco era muy dulce, pero las letras no lo eran. La gente se toma la música como un hilo de fondo y tampoco se toman la molestia por saber cual es el fondo de las cosas. Es lo que pasa, ven a una niña con dos coletas que se llama Olivia de Happyland y ya piensan en las piruletas. Pero no es así, siempre fue un nombre irónico. Y aun así, aunque fuese un nombre tan feliz, ¿por qué cojones no puedo hacer un disco superduro aunque me llame así?

Pero eso es culpa de la producción. ‘Mamá’ es una canción muy dura que habla de tu madre pero suena muy dulce.
Claro, es que es eso lo que pasa. Cuando tienes una gente a tu alrededor que trata de “ayudar” pero a la vez intentan trabajar contigo no eres del todo libre. No he tenido una postura completamente libre para grabar y cantar lo que me diera la gana. Yo me debo a la gente que está conmigo, pero ellos quieren utilizar otro sonido u otras maneras. Mis buenas peleas me ha costado “Antibiografía”.

Yo creo que estás rodeada de “padres” que tienen un alto instinto de sobreprotección.
Nunca lo he interpretado así. Tal vez es porque soy muy negativa. ¿Te refieres a esa actitud que tiene los padres cuando no te dejan ir con la falda corta?

Sí. La misma que se alegra de que el hijo sea un rompebragas.
Ya, te entiendo. Pues sí, puede ser…

David Gwynn, Rosillo y Willy, creo, han tenido demasiada influencia sobre algo que no les pertenece. Y le hablo a Olivia de Happyland, no a Olivia Heredia, que conste.
[Silencio] Dios… no sé. Me estás haciendo pensar muchas cosas que no quería pensar desde hacía tiempo. La verdad es que es una mierda estar rodeada de tantos hombres.

Por eso te lo digo y de ahí la cuestión de antes. Ya tienes una edad como para hacer las cosas por tu cuenta sobre tu propio trabajo. Es más, hubo problemas con la banda durante la grabación, si no me equivoco…
Se disolvió, se volvió a armar, se volvió a disolver… pero actualmente está bien. Vamos, que no está disuelta.

¿Crees que la complicación con la banda fue el mejor momento para hacer todo por tu cuenta?
Sí. Además, lo pensé. Pero me sentía frustrada de todo el trabajo y empeño que había puesto de mi parte en todas las canciones y en este disco. Ciertamente, hubo un momento en el que pensé mandar todo a la mierda y no sacar este disco. Y bueno, otras personas también me dijeron que se iba todo a la mierda y que se acabó. Pero aunque yo sabía que era lo mejor para mí persona, necesitaba que saliera el disco para acabar con este ciclo y hacer otra cosa.

¿Ciclo?
Sí.

Entonces… ¿tienes pensado algo más?
Sí, porque si tuviera que ir siempre al ritmo de mis circunstancias me darían las uvas y estaría todavía con la primera maqueta.

¿Se supone que en ese nuevo ciclo te desprenderás de todo esto que hemos hablado y que te ha frenado?
Voy a mandar a la mierda a todo el mundo que se lo merece para que, por fin, pueda hacer realmente lo que me de la gana.

Un paso ha sido hacer esta biografía en forma de disco. ¿Te sientes más identificada con él que con “Casi feliz”?
Totalmente. Pero “Antibiografía” es un disco de transición.

Aunque es tu segundo trabajo, decir que es un “disco de transición” da a entender que es como si hubieras sacado cuarenta discos y vinieras quemada de todo.
(Risas) Sí, por estar siempre tan rodeada de hombres.

Pese a que hagas “pellas” saltándote uno o dos días, como cantas en ‘Piel de bombilla’… ¿también te los saltarás en un nuevo ciclo?
Sí.

“Ven a una niña con dos coletas que se llama Olivia de Happyland y ya piensan en las piruletas.”.

Cuanta acritud en ‘El boxeador’, ¿no?
Mucha. Y me he quedado corta.

Da esa sensación. Podrías haber hecho canciones más largas soltando metralla.
Pero siendo tan largas me aburriría de mí misma. Aunque al final vamos a tener cosas en común porque estoy de acuerdo y es verdad lo que dices. Incluso nadie me había dicho esto antes porque hay muchas canciones que se empezaron a alargar, teniendo que dejarlas al final en tres minutos porque así me lo pedían.

El estándar Pop, ¿verdad?
Claro.

Y tú no quieres ser “estándar Pop”, ¿me equivoco?
No, no te equivocas.

Ni tus letras ni la actitud que tienes son Pop. Por lo tanto, ¿para que alguien no te acusara de cursi tenías que ponerte como en ‘El boxeador’ y no bajar la guardia?
[Silencio] Sí.

Al final no teníamos ideas tan distantes. Por cierto, ¿en qué ha quedado la colaboración de El Capitán Yogurt (Juan Aguirre)?
Me cargué yo la guitarra. Estábamos en la mezcla final y me dijeron: “¿tu guitarra o la de Juan Aguirre?”. Infinitamente estaba peor tocada la suya.

¿De que canción hablamos?
De ‘Lo que el tiempo se llevó’. Así que, finalmente, en esa canción está mi guitarra.

El resultado es un salto enorme de crecimiento desde la primera maqueta que tanto odias hasta “Antibiografía”, pasando por “Casi feliz”.
Han pasado cinco años mentales desde aquello. Aunque físicos también, la verdad.

¿Después de lo que me has contado vas a presentar este álbum con las mismas ganas?
Pero es que yo no tengo una bola mágica para saber que va a pasar en el futuro.

Pero me has dicho que tienes pensado algo…
Claro, pero tengo pensado algo a nivel compositivo, de disco… lo que viene siendo el lado creativo. Pero el cómo, cuándo, dónde y con quién… no lo sé. Vendrán mil líos, como siempre… pero ya veremos.

Y ante tanto tiempo entre disco y disco… ¿no crees que exista cierto riesgo de que la gente deje de tomarte en serio?
Ya, pero yo no tardo mucho en grabar. El tema está en que tengo un compromiso con otras personas, entonces es cuando dependo mucho de ellos para sacar un disco en conjunto. Mira, ya me han dicho que debería ir el cuarto LP… y sinceramente yo también lo pienso así. Ahora, si las circunstancias que me envuelven me obligan a encerrarme en casa durante un año a esperar a que salga una canción…

Aunque lo hagas con tu guitarra, ya vendrá alguien que se interese de verdad por lo que cantas y no por cómo quieren hacerte sonar.
Sí, la verdad es que así es.


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