Canal RSS

Dorian: Comunicación de luz.

Publicado en

“Se machaca a grupos que de repente han crecido”.

Crecen, crean y conectan. Así son las tres ‘C’ que puede representar a Dorian. Conjunto catalán que ha ido madurando y brotando en esa maceta bien sembrada del indie nacional. En cada paso que dan su sonido ambienta distintas instrumentaciones que a su vez resaltan el desarrollo paisajístico que logran en cada canción. “La ciudad subterránea” (Pias, 2009) es el último trabajo de estudio de Marc Gili (voz, guitarra y programaciones), Belly Hernández (piano, teclados y programaciones), Bart Sanz (bajo) y Jordi Gorro (batería). Un esperadísimo álbum que ha emulsionado la electrónica con lo acústico pasándolo por el lóbrego filtro de la música de mediados y finales de los ochenta, gracias a la producción de Sidechains (nombre artístico del barcelonés Álex Ferrer) y por Dive Dibosso. Marc Gili desmenuza cada rincón de la melodía para explicarlo concienzudamente en la siguiente entrevista.

TEXTO: CARLOS H. VÁZQUEZ.

Publicada en Paisajes Eléctricos

Queda claro que con “La ciudad subterránea” no sois un grupo de ‘one hit wonder’.
Tratamos que este disco sea mejor, lo hacemos con todos. Lo que sucedió con el anterior es que una canción se hizo tremendamente conocida, como que le hizo un poco sombra a las demás, pero eso es una cosa que uno no puede controlar. Simplemente la gente decide y tiene la ultima palabra y más hoy en día. […] Con este disco hemos conseguido justamente equilibrar mucho más con el anterior. En el directo se ve que hemos homogeneizado el repertorio, entonces ahora mismo el set es muy intenso de principio a fin. Desde el comienzo la gente está encima de la banda cantando muchas canciones. […] Estamos muy contentos porque nos costó un huevo hacer este disco. Ocho meses en el estudio, mucho curro, tío. Al final ha sido recompensado. En este disco ha habido canciones que han calado bastante, como ‘La tormenta de arena’, ‘Veleros’ o ‘Paraisos artificiales. Ya te digo, muy contentos de que haya pasado esto. Y también que poquito a poquito una canción tan importante para nosotros como ‘Cualquier otra parte’ vaya quedando en el retrovisor.

Y aparte del cambio notable del repertorio, sonáis más oscuros y agresivos.
Es un disco que tiene más músculo. Ya la tiene la producción misma del disco. Es más contundente, está más empastado. Esa contundencia se ve en el directo. Los directos de la banda ahora mismo son más cañeros que antes. Era una cosa que también nos llevó mucho tiempo conseguir. […] Las baterías son acústicas, pero van con ‘triggers’ en bombos, cajas, y de ahí van conectados a una KI. De esa manera conseguimos la mezcla con la electrónica y acústica que queremos. Los bajos y las guitarras están muy bien producidos y el juego de sintetizadores también. […] Ahora hay canciones en las que suenan cuatro voces a la vez y eso ha hecho que por fin consiguiéramos ese muro de sonido que estábamos buscando.

¿Una evolución electo-indie?
Sí. Yo veo “La ciudad subterránea” muy influenciada por la onda de principios de los ochenta. Pienso en bandas como Radio Futura, Siouxsie and the Banshees, Sisters of Mercy, The Cure… y eso se ha notado. Ese puntito menos pop y más oscurillo se ha notado.

¿Os ha influido mucho la carga –digamos mediática- y el estudio?
Cuando empezamos con las canciones de “La ciudad subterránea” si que nos influyó un poquito el hecho de que se esperaba mucho de la banda después de lo sucedido con ‘Cualquier otra parte’. Pero nos quitamos enseguida esa presión cuando llevábamos más canciones hechas, porque lo peor que puede hacer una banda es trabajar pensando en si el disco le va a gustar a uno o a otro. […] Como esto ya nos lo conocíamos y ya sabemos que le ha pasado a otros grupos, lo que hicimos fue meternos en el local de ensayo y volver a tocar por el puro placer de tocar, como cuando empezamos. De esa manera quitábamos esa presión. Olvidarnos del mundo exterior en la medida de lo posible. Así es como fueron saliendo las canciones. […] Cuando fuerzas la música no sale. La música tiene que salir de forma natural. Las canciones llegan cuando quieren llegar. Lo que hicimos fue refrescarnos, dejarnos influir por sonidos y muchas otras bandas e ir canalizando toda esa energía de forma tranquila. […] Por lo tanto, “La ciudad subterránea” también es el producto de un proceso de maduración de la banda después de esa presión que tuvimos. El disco no lo sacamos hasta que estábamos convencidos de que las diez canciones eran idóneas. De hecho tuvo un retraso de ocho o diez meses en la salida porque pusimos el freno y queríamos estar muy seguros. Cuando tuvimos esas diez canciones bien hechas es cuando dijimos que esas serian las que íbamos a tocar. Creo a muerte en ellas.

Quizá sin esa presión las canciones no habrían salido de ese modo.
Es al revés. Las canciones salen cuando te sacudes la presión. Pero eso nunca lo sabes porque en realidad el proceso creativo de un disco es imposible controlarlo al cien por cien. Un disco es como un álbum de fotos de lo que ha sido tu vida en los últimos dos o tres años. En las diez canciones están las cosas que nos han preocupado, las cosas que nos han pasado, hay canciones que narran experiencias reales. […] Por lo tanto, sólo se entiende en que esto es un proceso vital. Esperar a que vengan las canciones y que se vayan escribiendo solas. Pero que te digan de qué quieren hablar. Que los instrumentos te digan como quieren sonar.

Entonces seguramente estén fluyendo las ideas…
Ahora estamos haciendo canciones, pero es en este verano cuando vamos a empezar a crearlo con toda la banda al completo. Con este disco hemos ido a México tres veces, iremos dos más. También iremos a Argentina, Portugal, Inglaterra… aún queda gira. Pero empezaremos a partir de Julio (entre festivales) para volver a tocar y disfrutar. Como te decía antes. Fuera curro, la música tiene que ser placer. Es lo que vamos a hacer. Entonces, de gira con este disco en España vamos a estar hasta otoño, pero luego nos volvemos otra vez a México y lo cerraremos en Marzo. Todavía le queda.

Respecto a la presión que los medios especializados pueden meter, ¿crees que hay cierto elitismo en el indie cuando un grupo empieza a crecer?
Por lo menos que yo sepa no lo hemos vivido. Lo importante no es cuanto crezca un grupo o si llega a millones de personas o a cien, sino que en el proceso de llegar ahí sus principios morales y honestidad en ningún momento se vean afectados. Sonic Youth se han tirado diez años en una multinacional, Nirvana vendieron diez millones de discos, Sex Pistols estuvieron en EMI y nadie puede acusarles de haber dejado de ser lo que eran. Creo que eso es lo verdaderamente importante, y la gente tiene que entender que es bueno que los grupos crezcan, porque cuanta más gente escuche a estros grupos mejor será. Lo importante no son las ventas, sino que después de haber vendido tanto sigan siendo como eran antes. […] Los grupos tienen que hacer su caminito, currar y currar… y no pensar en estas cosas porque de verdad, ni lo vas a evitar ni vas a cambiar el mundo. Por lo tanto lo que tiene que hacer uno es seguir trabajando e ir haciendo lo que cree conveniente y correcto en cada momento y hacer la música que le haga feliz. […] También pienso que muchas veces se machaca a grupos porque de repente han crecido.

El ‘machaque’ puede llegar a ser desmesurado.
Yo creo que eso ha sido bueno para la escena. Que de repente personas que no conocían la música indie y que ahora estén escuchando a bandas como Love of Lesbian o Vetusta Morla, es positivo. Muchos de estos chavales descubrirán que existe un mundo de música al que no tenían acceso porque no salía en la radio masiva ni en la televisión, pero que sin embargo les va a abrir un mundo de posibilidades e incluso les puede cambiar la vida. The Clash llenaban estadios, cambiaron la vida a mucha gente he hizo que muchos chavales cogieran una guitarra y formaran bandas. ¿Dejaron de ser punks por ello? Yo creo que no.

¿Alguien os ha dicho que gracias a vuestras canciones su vida ha cambiado?
Sí. Queda mal decirlo, pero nos lo han dicho bastantes veces. Gente o parejas que se han conocido a través de nuestra música. Mucha gente que tienen niños pequeños y que les encanta el grupo, ¡conectan a la familia! Muchas anécdotas que nos han contado. […] Es muy bonito cuando te pasa esto. Que tal letra de tal canción es como la historia de la vida de alguien. A mí eso me ha pasado. Cuando pasan estas cosas te quedas muy sorprendido, porque las canciones las haces para ti y uno hace canciones porque tiene una necesidad vital de explicar algo que no sabe explicar en ese momento. Son como un psicólogo. En ese sentido te afectan a ti, pero una canción que has hecho en tu cuarto en casa para ti y para explicarte algo que no sabias hacerlo con palabras, que conecte con un montón de gente ajena es mágico. Es lo que le da sentido a esto. Cuando alguien te dice algo así, el ciclo se cierra.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: