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Porta: Lo que dicen por ahí.

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“Espero poder devolverles a mis padres todo lo que han hecho por mí”.

El joven Christian Jiménez ha crecido con ambiciones serenadas bajo el controvertido nombre de Porta, un rapero que alcanzó la fama entre 2006 y 2008 gracias a sus dos primeras maquetas y al LP “En boca de tantos” (Universal, 2008). Su nombre y su arte no era indiferente a nadie: o lo querían o lo odiaban. De hecho, llegaron a lanzar rumores sobre su muerte. Cosa que, no hizo sino engrandecer la épica de Porta. Después de un segundo trabajo con la multinacional, el barcelonés decidió cortar por lo sano y editar “Reset” (Pias, 2012) lejos de las manos de los despachos para mostrarse (tanto en música como en portada) de un modo más vivido entre lo hostil y lo humano.

TEXTO: CARLOS H. VÁZQUEZ.

Publicada en Cambio 16

Tu nuevo disco se titula “Reset”, aunque en relación a eso veo que tu actitud tiene más que ver con un apagón eléctrico repentino.
Sí, es como reiniciar, pero con algunos matices. No es un formateo porque siempre estarán ahí las cosas aprendidas. Se trata de una evolución manteniendo la esencia, sobre todo es eso. Estoy saturado, sí, pero reinicio con todo lo bueno y lo malo que he aprendido para ver por dónde me lleva.

Por ahí irán los tiros de ‘El síndrome de Peter Pan’…
Es un poco eso. También se trata de un disco más personal que “Trastorno bipolar”, pues quizá era un poco más social. “Reset” vuelve a ser más personal, como en las maquetas, hablando de cosas más íntimas. Volver al inicio pero con todo lo que he aprendido hasta ahora.

Me imagino que te sería complicado no caer en una espiral de fama por lo que ha sido tu personaje o persona, antes que tu música.
Tener éxito siendo tan joven y ser tan amado y tan criticado a la vez, es vertiginoso. Pasas de un extremo al otro, de no ser nadie a ser superconocido. Además, se ha creado todo esto del fenómeno Internet. Siendo un chaval joven la gente va a muerte y se vuelve loca… Ya te digo, tenía unos 16 o 17 años cuando empezó todo aquel revuelo. Pero eso es hasta que te das cuenta de qué es lo que quieres realmente. Tengo a mi familia, a mi novia y a mis amigos, que es lo que me importa de verdad y donde me he apoyado. Me han ayudado mucho. Era importante tener los pies en el suelo y saber qué se está haciendo en todo momento para separar la persona del personaje.

Eso es esencial, Christian.
Claro. Cuando fiché por Universal era todo un poco raro. Venía gente diciéndome que tenía promoción, que tenía esto, lo otro… y no sabía hasta qué punto rechazar. Soy dueño de lo que quiero hacer, pero al principio, como me venía todo de golpe, no sabía exactamente qué hacer. ¡Era todo nuevo y un poco caos!

¿Y decías sí a todo?
No decía sí a todo, exactamente. De hecho, he tenido muchas movidas con Universal porque yo decía no a todo. Pero claro, al principio como que me daba cosa por no saber el límite. Ese fue uno de los motivos por los que terminé mal con Universal. Yo era muy guerrillero negándome a hacer ciertas cosas, y ellos eran todo lo contrario: vender, vender y vender… para ponerte en el escaparate.

Es un multinacional, el objetivo es vender.
Exacto. No soy una persona a la que le guste mucho la fama. De hecho, mi intención no era esa cuando saqué mis maquetas. A día de hoy te digo que es genial vivir de lo que estás haciendo, con sus pros y sus contras, pero no es algo buscado, sino algo que me vino. Y claro, una vez que te viene ya no puedes dar marcha atrás. Lo asumí y tiré hacia delante.

No podías hacer otra cosa. Me imagino que tampoco podías hacer mucho en aquellas situaciones en las que te tiraban de todo.
Recuerdo un concierto en Lavapiés con la gente que me odiaba y con los que se animaban a la bulla. Si no llega a ser por Soma y por la seguridad del concierto, yo habría seguido ahí en el escenario. Me supo muy mal por el equipo, aunque estaban informados y sabían lo que pasaba. Les dije que era algo que no tenían por qué soportar debido a que era una cosa mía; los que quieran estar conmigo, bien. Los que no, no pasa nada. No me iba a enfadar. Es una gente que me ha hecho invulnerable porque me han pasado cosas que nunca antes le había pasado a nadie en España con este fenómeno amor-odio.

Al fin y al cabo, es el trabajo de cada uno. Te guste o no.
Creo que todas las personas merecen un respeto, independientemente de los gustos de cada uno. Pero si algo no te gusta, no vayas al concierto. Y si vas y no estás de acuerdo, no le tires botellas al artista. Dale la espalda si quieres. Pero bueno, me dolería más que me dieran la espalda antes de que me tiraran botellas. Yo soy el que está aquí luchando y no van a poder conmigo. Esa es la actitud que he tenido durante todo este tiempo.

Además de que ese golpe de fama te vino muy rápido.
Sí. Además, en el género del Rap, si te vas a una multinacional, ya estás mal visto. Luego, estaban las maquetas y los rumores, influyeron mucho. Hubo rumores muy bestias, como que había muerto o que era un pijo.

Creo que el de “niñato pijo” era el más extendido.
A ver, yo tengo la suerte de haber crecido en un barrio adinerado. Mis padres no son de clase baja pero tampoco son de clase alta. Son de clase media. De hecho, tenían una casa en Espulgas, un barrio normal, más bien barrio obrero, pero una tía mía le cambió el piso a mi padre y he tenido la suerte de crecer en otro barrio. Soy de los que piensa que no influye el barrio en el que vivas mientras tengas algo que contar. Todas las personas tenemos algo dentro, pero no se puede vivir de lo que uno no es.

¿Estaríamos hablando del postureo?
Exacto. No he vivido la calle ni los trapicheos, así que no voy a contar algo que no soy. Eso es ser realmente auténtico. Pienso que todas las personas tenemos algo que comunicar. Puede que a unos les aporte algo y puede que a otros no les aporte nada, pero esta es mi visión de lo que yo tengo que aportar. Pero como te decía antes; la gente se cree todo sobre los rumores, bulos y mentiras con los que empieza la fama.

Hombre, “te mataron” y se lo creyeron.
(Risas) No sé quién inventó aquello, pero me dio una promoción bestial.

Ya sabes eso de que la publicidad, aunque mala…
…es buena. Desde luego que sí.

Pero también te rechazaba el propio mundo del Hip-Hop más ortodoxo.
Sí. Aunque me estoy ganando cada vez más ese respeto porque ven que sigo aquí. Mucha gente pensaba que yo hacía esto para ganar dinero, pero es que si no ganara dinero, seguiría haciendo maquetas porque es algo que me gusta. Siempre he creído en lo que hago y siempre quiero sacar la mejor calidad de sonido y hacer las cosas bien. Creo que la gente se está dando cuenta de que realmente me gusta y sigo mi estilo porque no he cambiado, sigo siendo el mismo al fin y al cabo. Hago el mismo rollo de siempre y no me he ido a sonidos electrónicos. Es mi esencia la que se mantiene y da igual lo que la gente opine.

Curiosamente es lo que cuentas en ‘Tras tus gafas de sol’ respecto a esa pose en el Hip-Hop, pero me gustaría saber tu opinión sobre los “youtubers” que ellos mismos se graban. Tú empezaste más o menos igual
A ver, yo soy una persona que siempre ha estado en las redes, pero recientemente descubro ahora en YouTube todo lo que abarca este mundo. Claro, esto en el futuro va a ser como un canal de televisión en el que cada uno estará haciendo sus movidas, cosa que me parece muy bien. Soy una persona respetuosa hacia todo. Sí que hay cosas que yo no haría porque me daría vergüenza por cómo soy. Habrá cosas que te aporten más, otras que te aporten menos y otras que no te aporten nada, como te decía antes. Pienso que hay que respetar todo lo que quieran hacer puesto que es un medio de comunicación, al fin y al cabo. Hay unos que me gustan más que otros, pero prefiero ver videos de hostias, de animales… cosas curiosas (risas).

¿Exceso de información?
Hay una sobrecarga de información también. Mucho contenido. A lo mejor triunfa alguien que para mí no es nadie, pero a mucha otra gente le hace gracia. Me parece bien hasta cierto punto porque habrá un momento en el que tanta sobrecarga hará que a nadie le interese nada ya. De todas formas, me parece un mundo interesante. No haré video-blogs, pero cuando veo este tipo de cosas busco la creatividad y la originalidad. Me gustan más las cosas artísticas, no un video-blog donde alguien te cuenta su vida y ese tipo de cosas. En Vimeo ves cosas más serias, por ejemplo.

Es verdad que se valoran las visitas independientemente de la calidad de lo que muestres. Es otro punto a tener en cuenta. Como también los tipos que quieren ir de marginales y “gangsta” por la vida.
Es algo que pasa sobre todo en España. Sí que puede ser que en el Bronx haya gente viviendo la calle realmente, pero aquí hay muy poca gente que realmente lo haga como en el Bronx pese a que las cosas están como están. Pienso que muchos artistas de Hip-Hop son muy listos porque saben que no van a llegar a más, así que van a un público menor, el del Hip-Hop real.

“No me gusta salir a la calle y que me reconozcan”.

¿Y cómo se llega a ese público?
Haciendo lo que quiere el público: que sean reales, que muestren la calle y que eso es el Rap de verdad. Ahí cada uno con sus cosas y sus movidas. Para mí, lo más importante en esto, es ser fiel a uno mismo y hacer lo que te gusta realmente, no lo que quiere oír un público. Eso es lo que hace grande a un artista para que se valore su música. Hoy puedes ser una cosa, pero ¿y dentro de unos años? Posiblemente sientas un gran vacío porque no has hecho lo que te ha molado. Prefiero llegar a los 40 años para ver cuánta gente me ha odiado y me ha querido por lo que yo he sido y por lo que soy, no por contar mentiras.

Habrá de todo.
Sí, habrá algunos que cuenten la verdad. Pero en mi caso, me limito a contar lo que he podido ver y vivir moviéndome en este círculo. Es lo que cuento tanto en ‘Etiquetas’ como en ‘Tras tus gafas de sol’. Todo este mundo hipócrita en el que vivimos.

‘Etiquetas’ me llama la atención por la mención de distintas tribus sociales, como los perroflautas, por ejemplo. ¿Qué te parece el rollo batukada en las manifestaciones?
Las manifestaciones son un derecho humano siempre que no sean violentas. O sea, manifestaciones pacíficas. No sé, me parece bien que vaya la gente a tumbarse y a luchar por sus derechos. Me parece totalmente razonable en esta época. Además, no se nos escucha. ¿De qué sirve entonces, realmente, una manifestación si nadie nos escucha? Por eso tenemos que quedarnos ahí plantados, aunque luego haya hostias. Después, cada medio, te lo cuenta de la forma que quiere.

¿Y la canción?
Habla sobre la gente que se apunta a la moda porque lo real es ir de tirado. Hay un sector que es la realidad, pero hay otro sector que no lo es. Ya sabes, gente que va de ese rollo porque mola, pero que te rechaza si no lo eres. En cambio, hay que respetar a los que de verdad lo son porque están intentando vivir a su manera. El resto sólo pretenden aparentar. Buscan comida en la basura, se hacen unas rastas, llevan los pantalones rotos… pero luego tienen una casa de puta madre, un BMW, smartphone… Pero los okupas, la gente que no tiene posibles, están ahí cada día viviendo como pueden. Estoy a favor de que alguien vaya a una casa deshabitada en la que no hay nadie. Es que es ridículo, las tapian para que no entre nadie. ¿Pero por qué les molesta que la gente viva en ese edificio deshabitado? ¿Es que prefieren que vivan en la calle? No lo entiendo, la verdad

Voy a girar hacia un tema que ha trascendido con “Reset”. Me refiero a ‘Carta de libertad’ y tu problema con Universal. Supuse que darías rienda a la sutileza, pero me equivoqué.
Bueno, tampoco es una letra que vaya muy a saco salvo en el estribillo. En el resto, básicamente, cuento lo que ha pasado. La curiosidad de este tema es que lo escribí estando en Universal. De hecho, iba a sacarlo con ellos bajo el título ‘Desde dentro’, que era el concepto. Pero al final me fui y no le encontraba sentido al título debido a que ya no estaba en Universal, así que le puse ‘Carta de libertad’. Empiezo contando lo que había pasado porque yo también tuve parte de culpa. Estaba en una multinacional y ellos querían vender. Firmé con ellos porque mi gente cercana me convenció, pero firmé con un contrato a mi gusto aunque los rechacé en un principio, como rechacé a otras discográficas multinacionales.

Recuerdo aquello perfectamente. Esas calabazas que diste a las disqueras fueron vistas como una fanfarronada.
Es que les dije que no me interesaba porque quería seguir sacando maquetas a mi bola. No tenía ningún tipo de interés en ganar dinero con ellos. Firmé con Soma porque iba a sacar un disco con la persona que yo grabo en el estudio y porque apostó por mí. Pero un día me dijo que le llegaron los de Universal aunque se podía mirar bien todo para hacer un contrato a mi gusto. Al final, se miró y se firmó. Pero artísticamente no podían obligarme a nada porque yo era dueño de lo que quería hacer. Así fue al principio. Me respetaron mucho, ¿pero de qué sirven los contratos? Así que empezaron las presiones con el segundo disco. Grabo “Trastorno bipolar” y la A&R me dijo que era un disco como el otro, de Rap, por lo que había que cambiar cosas.

Ahí se torcieron las cosas, preveo.
Ese día fue… horrible. Soma me dijo: ‘pensaba que te ibas a levantar para romperles la cara’ (risas). Aguanté y aguanté… muchos problemas. Luego, me amenazaron con que si no hacía colaboraciones con otros artistas iban a sacar el disco como pudieran, sin promoción. Pero mira, cedí en un montón de cosas en las que no habría cedido normalmente, pero no iba a ceder en eso porque artísticamente no me iba a aportar nada. No quería ganar fama, yo iba a hacer lo que sentía. Después de todo, “Trastorno bipolar” pasó muy desapercibido porque no hicieron nada de ruido y la gente ni supo que ese disco salió a la venta. Con el tercero nos sentamos y propusieron la idea de sacar EPs en lugar de discos, como por fascículos. Por ahí no pasé. ¡Era estafar a la gente! Tengo mi concepto y el disco iba a salir entero.

Es muy posible que, al sacar los EPs, la gente te señalaría a ti como al estafador y no a la discográfica.
¡Claro! Luego el marrón no se lo comen ellos, sino yo a nivel de credibilidad. Directamente, por ética, no me parecían bien muchas cosas con Universal. Tenía un presupuesto pactado pero lo ajustaban. Para que te hagas una idea: “En boca de tantos”, el primer álbum, fue disco de oro, pero cuando fuimos a grabar el segundo, nos rebajaron el presupuesto a la mitad. Aun así, se aceptó porque ya se estaba retrasando todo mucho. Con el tercero ya era ridículo porque había artistas que habían vendido menos que yo a los que les daban más.

Ahí había un problema y ya era la gota que colmó el vaso, ¿no?
Llevaba un tiempo en el que me quería ir, pero no querían darme la carta de libertad porque veían que había mucho negocio en el mundo digital de cara al futuro. Mi condición para seguir ahí era que me sacaran el disco, que era lo que se había firmado, pero si no lo querían… puerta. Después de todo conseguí la carta de libertad con mi management, pero eso hizo que el disco se retrasara mogollón de tiempo. Si te fijas, en 2006 salió “No es cuestión de edades”, en 2007 “No hay truco”, en 2008 “En boca de tantos”, en 2009 “Trastorno bipolar” y en 2012 “Reset”.

“No tendré ningún problema si me encuentro con alguien de Universal”.

El disco sale en 2012 pero las canciones se hicieron durante tu etapa en Universal.
Exacto. De hecho, las canciones ya tenían tiempo porque siempre empiezo los proyectos cuando acabo los anteriores, así que cuando salió “Trastorno bipolar” yo ya estaba con “Reset”. A lo mejor habría salido a principios del 2011. Pero como te dije antes, tuve mi parte de culpa porque había entrado en una multinacional, y aunque había un contrato, no iba a pasar por ciertas cosas. Ellos vieron ahí una guerra y Soma y yo íbamos a la defensiva. Éramos inexpertos en ese mundo y es posible que no tratáramos las cosas de la mejor manera. Ahí empezaron las guerrillas y los problemas. Me cambiaban al Jefe de Producto, me prometían una cosa y luego era otra… o me tenía que buscar la vida para hacer entrevistas en vídeo mientras que a otros artistas les enviaban la cámara.

¿Ese trato era gradual y fue decayendo con el tiempo?
El primer año me trataron muy bien.

Es lógico…
Pero desde ahí, la cosa fue a peor. Estaba deseando irme. En cambio, ahora estoy en Pias, donde me encuentro muy bien y me dejan estar a mi aire. Realmente, no tiene nada que ver. Si quiero sacar un tema inédito no me ponen pegas.

Como ‘Me dejo la piel’, tema que se hizo después de todo esto. Su letra son los títulos de las canciones de “Reset”.
Correcto. ‘Me dejo la piel’, de hecho, es uno de los temas más recientes que los del disco. Es un tema promocional, más bien. No tenía una letra seria ni más profunda, pero sí es un tema promocional que está escrito. Y como te digo, no hay problemas con Pias. Hay cosas que no quiero hacer, pero ellos no me obligan a hacer algo que no quiero. Este es el mundo que a mí me gusta.

Pero has pasado mucho tiempo “en silencio” también.
En parte, estos años de tranquilidad me han venido bien porque ha hecho que se durmiera un poco la cosa. Aunque por otro lado ya no me salen los conciertos que me salían antes ni puedo moverme tanto. Pero me siento tranquilo ahora mismo e incluso estoy teniendo éxito por Latinoamérica. Bueno, a nivel personal me está llenando mucho, como a nivel económico, así que no puedo quejarme.

¿Sin ambiciones?
Es que ahora no estoy en ese rollo ambicioso de querer hacer tal ahí o hacer esto otro aquí. Haciendo cosillas pero sin exagerar. No me gustaría volver a vivir el 2008 con el boom en toda España. No me gusta salir a la calle y que me reconozcan, para bien o para mal. Eso sí, nunca le voy a rechazar a nadie una foto o un autógrafo. Nunca. No soy así ni me han educado así. Pero no me siento bien cuando voy con mi gente al cine y la gente me señala o que me mira. En esas situaciones tienes que guardar la postura. Todas esas cosas.

Por entonces tenías MySpace, pero si te llega a pillar todo aquello de la fama con Twitter o Facebook…
…sería un caos. También sería igual pero multiplicado. MySpace era algo más relajado, pero en Twitter todo el mundo da su opinión. Sería mal para mí, personalmente, pero para mi bolsillo iría mucho mejor (risas). Todo tiene sus pros y sus contras. Ahora, ¿qué es lo que merece la pena? Cuando empecé a ser consciente de que me conocía todo el mundo ya no había vuelta atrás. Sólo podía ir hacia delante. La gente ya me conocía con las maquetas, así que tenía que sacarle partido, por lo menos iba a ganarme la vida haciendo lo que me gusta.

Hombre, es un trabajo más.
Sí. Ojalá me dure mucho. De hecho, estuve trabajando en un supermercado para financiarme las maquetas.

¡Para que luego te acusen de pijo!
Es que es eso. La gente no sabe de mi vida. Vale, vivo en Sarrià, pero he estado trabajando en supermercados y en una empresa de automatismos levantándome a las 6 de la mañana y volviendo a casa a las 6 de la tarde, en una fábrica casi a oscuras. No quiero volver a pasar por ello a no ser que no me quede otra, pero prefiero estar viviendo de lo que me gusta y estar mucho más tranquilo. Fueron 3 años trabajando para financiarme las maquetas. También tenía novia en Alicante, así que todo eso no te lo pueden regalar tus padres. Reconozco que he tenido una vida buena y que mis padres me han dado lo que han podido y espero, a la larga, poder jubilarles para devolverles todo lo que han hecho por mí. Es mi único objetivo en todo esto porque la familia, mis amigos y la novia son lo más importante. Más que la música. Es lo que realmente te llena. Todo lo demás es materialismo.

¿Y ahora tienes más recelo hacia las multinacionales?
Realmente no. No tendré ningún problema si me encuentro con alguien de Universal. Ahí he dado mi opinión, pero ya está. Quizá sí que no firmaría por una multinacional por todo lo que conlleva. También habría que ver la situación en la que me encontrara, pero ahora mismo estoy muy cómodo como estoy y no me planteo firmar con una multinacional a no ser que fuera algo muy personal, como lo que tiene Eminem. No creo que me aportara nada.

Eso… o montarte tu propio sello.
Ya veré. Con esto que hemos estado hablando de YouTube, hay muchas fórmulas de cara al futuro que pueden dar ingresos con la tontería de las visitas. Lo que es la Industria discográfica, se está muriendo. Cada vez funciona mejor el rollo digital… No sé, en un futuro no harán falta discográficas y cada uno podrá mostrar su música a través de Internet, de una forma o de otra.

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