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The Kooks: Dias de ruido y furia.

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“Estamos en una banda y perder el control es necesario”.

Formada en Brighton entre 2002 y 2004, The Kooks es una banda que se ha ganado a pulso el respeto de unos y el odio de otros. ¿Motivos? Todos. Su talento para hacer canciones pegadizas dentro del Pop-Rock han provocado una escisión en el panorama británico otorgándoles una reputación muy hermética. Fruto de la inspiración de Bowie (gracias a la canción ‘Kooks’) los chicos de Luke Pritchard han remarcado su estancia en el planeta con “Junk of the heart” (Virgin Records, 2011) después del sonado debut con “Inside In/Inside Out” (Virgin Records, 2006) y el accidentado “Konk” (Virgin Records, 2008). Hugh Harris (guitarra princial) ahonda en los traspiés y las glorias de The Kooks en la siguiente entrevista.

TEXTO: CARLOS H. VÁZQUEZ.
FOTOS: ANDREW WHITTON Y DEIRDE O’CALLAGHAN.

Publicada en Cambio 16 / Nº 2126, 12 Noviembre 2012

Voy a ser directo y no me andaré con rodeos: ¿crees que hay demasiados grupos que hablan sobre sí mismos?
Bueno, pienso que hay algunos grupos que hablan sobre ellos porque especialmente no tienen algo bueno sobre lo que escribir. Me refiero a que basan sus canciones en una vida que poco tiene que ver después con lo que de verdad son.

Esto puede ir hilado con ‘Mr. Nice guy’, canción que habla sobre la cocaína y su consumo.
Cierto, aunque la canción habla sobre esa serie de personas “simpáticas” que consumen en exceso y que distorsionan sus vidas.

¿Y no tiene que ver con vosotros?
Tú sabes, hay cosas que se cuentan de una manera que parece responder a lo que has hecho alguna vez en tu vida.

Pero estamos hablando de un disco con otro concepto. ¿Era mejor perder tiempo antes que cometer los mismos errores del pasado?
No, no creo que hay sido un error o una pérdida de tiempo todo lo anterior. Se tomaron decisiones (unas más acertadas que otras), pero se aprendió de cada paso que se dio. Por otro lado, procuramos hacer algo que le guste a la gente y también tratamos de cerrar ciclos cuando finalizamos un disco con su gira correspondiente.

¿Influirá que os tomen por una moda pasajera?
Lo dudo. Hacemos las cosas suficientes como para que nos tomen en serio. Esto es Pop o Rock, como quieras llamarlo, pero es algo serio y necesario… aunque se produzcan cambios, claro.

“Hacemos las cosas suficientes como para que nos tomen en serio”.

Claro que después de “Konk” las cosas no fueron tan bien, así que me imagino que lo mejor era hacer borrón y cuenta nueva, ¿verdad?
Sí… pienso que pudimos hacer algo más con “Konk”, pero esto es una banda que funciona –más o menos- de manera democrática y hay que hacer las cosas como diga la mayoría, ya sabes. Es esencial para tener una larga vida y no acabar peleados los unos con los otros. Puedes hacer planes en la música, pero habrá complicaciones que provoquen incomodidades varias que te hagan perder el control tirando todo por tierra dentro de una banda. Pero por muy mal que salgan las cosas, se puede empezar de nuevo.

¿Es posible que la gente esperara otro “Inside In/Inside Out”?
Tal vez. Fue un disco que puso muy alto el listón y que mantuvo una manera de trabajar muy buena. Eso hizo mella, claro. Hacer otro “Inside In/Inside Out” habría significado no poder evolucionar ni instaurar nuevos cambios. La verdad, un disco así puede quitarte mucha libertad tanto en las letras como en la instrumentación debido a la fórmula tan exitosa que adquirió. Pero como antes te he dicho, lo mejor es cerrar ciclos y proponer cosas nuevas.

Y sois muy jóvenes como para encasillaros tan pronto.
Claro. Tenemos una media de entre veinticinco y veintiséis años.

No digo que “Konk” sea un mal disco, pero me pregunto si queréis ocultarlo puesto que en directo tocáis nada más que ‘Do you wanna’ y ‘Always where I need to be’. Es sospechoso.
Vuelves a tener razón y entiendo que sea sospechoso. Nosotros tenemos muchas canciones y a veces nos olvidamos de tocar algunas al no llevarlas demasiado en nuestro repertorio habitual. Como sabrás, hay temas que funcionan de mejor manera que otros. Bien porque las sentimos mejor o porque se adaptan perfectamente a lo que queremos transmitir en un concierto. No obstante, montar un set-list conlleva tener decisiones difíciles. Hay fans que quieren que toquemos muchas más canciones de “Konk”, pero ahora estamos presentando “Junk of the heart”, así que toca defender esas canciones. Con esto no quiero decirte que nos cerremos en banda, pues después del concierto solemos tocar viejas canciones para satisfacer a los fans y a nosotros mismos.

Pero sigue habiendo poco “Konk”.
Lo sé, lo sé. Son cosas que se deciden en conjunto con la banda antes de un concierto. Algunas veces se tocarán más unas canciones de un disco determinado que otras. También hay que sorprender.

Está saliendo mucho el tema de las decisiones conjuntas. ¿Se pensó en disolver la banda después de aquel bache?
Por supuesto, tío. No eran buenos tiempos y no sabíamos ni hacia dónde tirar. Tocábamos música juntos y compartíamos carretera desde el primer momento, pero nos queremos (aunque no lo parezca) y nos costaría mucho separarnos. Igual haríamos un nuevo camino y una nueva vida. No sé, no sería lo mismo. Son cosas distintas, pero no lo descartaría nunca. La realidad está en el ahora, en que nos divertimos tocando juntos y en que eso es lo que importa ahora.

¿Descarriló, entonces, vuestro tren de vida?
Pues también, claro. Estamos en una banda y perder el control es necesario. No sé qué intenciones hay en realidad con ciertas actitudes, pero la velocidad a la que se vive dista mucho de la de cualquier persona “normal”. Todo ello puede dar vértigo, pero se frena y estabiliza cuando aparece el estudio y la grabación de un nuevo disco. Es fantástico.

Todo con el fin de hacer un nuevo disco genuino. A esas alturas de la película, ¿era más fácil convenceros a vosotros mismos del cambio o iba a ser más complicado convencer a la prensa?
Es una pregunta interesante. Pienso que a los primeros que tenemos que convencer con los cambios es a nosotros mismos. Dejar el pasado a un lado y hacer cosas nuevas que nos sorprendan y hasta que nos descoloquen. Luego, convencer al resto (incluida la prensa) es algo que no me preocupa demasiado, la verdad. Te diría que ni pienso en ello porque me dan igual. Yo hago mi trabajo y los demás el suyo aunque me parezca injusto que juzguen algo sin haberlo visto desde dentro. La convicción es auténtica si crees en lo que haces. Cambios, nuevos espacios sonoros, otros componentes en la banda, canciones nuevas… al fin y al cabo se trata de expresiones que llevan al final de algo.

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