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Zach Williams & The Reformation: A face in the south.

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“Las raíces y la música soul. Todo eso, tal cual, se encuentra en el sur de la música”.

Zach Williams & The Reformation suenan igual que los pioneros del rock sureño de los años setenta. Zach Williams (voz y guitarra acústica), Red Dorton (bajo), Robby Rigsbee (slide guitar), Josh Copeland (guitarra) y Creed Slater (batería) movieron ficha con “Electric revival” hace unos años escasos, aquel primer rasgueo los colocó en el mapa. Mapa que volvieron a marcar ahora con un segundo LP, titulado “A Southern Offering”. Visitarán España durante Mayo y Junio del presente año. Las fechas se pueden consultar en la web oficial de la banda. El propio Zach Williams entabla conversación y bromea en esta entrevista que firma Charly Hernández.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.

Publicada en La Casa Con Ruedas

Esta pregunta tenía que hacerla sí o sí. ¿Todo lo que no tienes de leyenda lo tienes de épico?
¡Ahí me pillas! No muy seguro de cómo responder a eso.

Me explico: es muy difícil hacer algo está ya inventado. En tu caso, ¿tiene intención de inventar cosas nuevas o continuar con la tradición del rock sureño?
Pues sinceramente, Charly, no estamos tratando de reinventar el sonido del rock sureño. Todos estamos muy influenciados por diferentes tipos de música, y eso es sólo lo que sale. Así que todo depende de las situaciones que vivamos, vibraciones y emociones. Lo que ocurra después… eso es algo que nadie sabe.

De acuerdo, pero primero lo primero. La banda se formó 2007, pero el primer disco no fue lanzado hasta dos años después. ¿Se formó la banda sin canciones para fomentar un ambiente más desafiante para el trabajo a largo plazo?
La banda se formó sin intenciones o expectativas. Únicamente contamos con la química, la fuerza y las ganas que había entre nosotros. Sin embargo y respecto a las canciones, yo tenía algunas canciones “cocinándose” con las que acaba de trabajar.

La verdad es que los toques de soul en canciones como ‘Angel with a broken wings’ o ‘Empty dreams’ son indudablemente un buen argumento que hace destacar este primer álbum, “Electric revival”. ¿Buscabas un sonido que sorprendiera con una primera escucha?
Tú ya sabes como se salen las buenas canciones cuando se escriben a la primera con unos pocos intentos. Esa clase de canciones no conocerán el paso del tiempo ni envejecerán mal porque todo el mundo se entusiasma con ellas.

También hay que decir que en la banda había otros componentes antes de conformarla finalmente. ¿Fue difícil la búsqueda de músicos que se amoldaran a lo que estabas buscando?
No, en absoluto. La banda ya estaba formada cuando los conocí. Lo que sucedió es que yo, “educadamente”, les robé el lugar del cantante (risas).

De hecho, “Electric revival” está destinado a ser la coronación. ¡Y eso que es el primer álbum! ¿Tienes miedo de que el éxito sea un condicionante a la hora de hacer nuevo álbum de mayor calidad?
Algo así. Todos pensamos que “Electric revival” sonaba muy bien, ya que básicamente tiene una producción que suena a nosotros mismos. En cambio, en “A Southern Offering” valoramos que había un gran grupo de canciones, pero nos pareció necesaria una opinión externa sobre ellas en cuanto a los arreglos y al sonido general del álbum.

¡Y se grabó el álbum en Memphis, nada menos!
“Electric Revival” fue grabado en Memphis, correcto. A unos cuarenta y cinco minutos de nuestra casa. “A Southern Offering” se fraguó en Nashville, en los Black River Studios.

En el verano de 2010 la banda hizo una parada de una semana para viajar hasta Guam y Japón con la ayuda de las Armed Forces Entertainment. Puede ser un tema delicado, pero es curioso que una banda de rock apoye al ejército. Claro, los soldados no dejan de ser personas y no tienen nada que ver con lo que piensan sus gobernantes.
Eso fue un rápido recorrido que duró poco tiempo, aunque era genial para nosotros. Y por supuesto, opino lo mismo, algunos de los soldados no están de acuerdo con la política estadounidense, pero ese es su trabajo, sin tener en cuenta nada más. Todos estaban muy agradecidos y disfrutaron de la música. Todos ellos nos trataron con mucho respeto y se divirtieron como nunca en la fiesta.

No sé, pero posiblemente el título del segundo álbum [“A Southern Offering”] tiene que ver con esto. Me refiero al hecho de dar a los necesitados.
El título es sólo una expresión de lo que nuestras almas –musicalmente hablando- puedan repartir, lo que viene a ser “de todo corazón”. Ya sabes, las raíces y la música soul. Todo eso, tal cual, se encuentra en el sur de la música.

Con este nuevo disco me doy cuenta de que no es tan calmado. Incluso diría que es más eléctrico. Genial síntoma de evolución.
¡Claro que sí! Esta banda es más una unidad que un líder y detrás una banda. Todo el mundo escribe y todo el mundo juega un papel importante dentro. Ese es el resultado que hay en “A Southern Offering”, un tempo más alto y vibraciones más eléctricas.

Lo digo porque canciones como ‘Moving on’ or ‘Gravy train’ funcionan con los patrones del pasado. Aunque abrir el álbum con ‘Gravy train’ deja claras las formas en este álbum. ¿Fue esta la manera de notificar a la gente que el sonido sería más complejo?
Sí, totalmente. En realidad queríamos que la gente viera que estamos madurando mucho. También en este caso se tiene que ver el sonido de los Allman Brothers, que se asemeja un poco a lo que queremos hacer y así mostrar una parte de lo que estamos ofreciendo.

Pero hay canciones lentas, como ‘Motels and highways’ y ‘Sky full of treasures’, esta última es preciosa. Aunque lentas, están próximas al folk-rock de James Taylor. Más acústico, diría yo.
Sí, no te falta razón. Esas son nuestras canciones, historias de carretera, y el latir profundo de la tierra.

Pero si tengo que quedarme con una sola canción sería ‘Fools moon’. Guitarras impresionantes y buenas letras. ¿Qué tiene la luna de locura que os enseña e inspira a los poetas?
(Carcajada) Esta es buena, tío. ¡Muchas gracias! Sí, Robby y Josh realmente brillan en esa canción. Mis letras están destinadas a ser positivas y creo que la canción puede relacionarse con un montón de gente. ¡La Luna es mágica por ese tipo de cosas!

Y ahora que lo digo… ¿te consideras un poeta?
¡Para nada! Yo no me considero un poeta, soy más bien un compositor.


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