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Sidonie: The new fluid kids.

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“No queríamos dejar una canción mascada, ni una historia de amor que sea a-b-c, sino que nosotros proporcionamos unas imágenes y tú haces con ellas lo que te apetezca”.

“El fluido García” (Sony, 2011) es el resultado del experimento por obra y gracia del laboratorio de Sidonie, los cuales ya cuentan con un sexto álbum. Tras la interminable gira de “El incendio” (Sony, 2009), Marc, Axel y Jesús decidieron cerrar una etapa e inmiscuirse en los collages sonoros pese al arriesgo que podía conllevar aquello. Pero francamente, ha salido bien, muy bien. Psicodélia pura, hija del rock psicodélico de los años setenta y que ahora florece dentro del surco de “El fluido García”. Marc Ros se encarga de explicarlo.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.

Publicada en Beat Burguer

“Es una estafa”, “este disco ni me va ni me viene”, “¿qué coño han hecho?”… son algunas de las críticas –más bien comentarios- que han hecho algunas personas respecto a “El fluido García”.
(Risas) Pues hombre, estafa… sinceramente, no lo es. Evidentemente. Nunca hemos engañado, pero si que hemos jugado un poco del mismo modo que lo que hizo Orson Wells en aquella película llamada “F for Fake”. Nos encanta contar historias apócrifas y más en nuestras entrevistas, eso es algo que nunca dejaremos de hacer porque nos gusta mentir y crear historias. Nos divierte mucho. Pero en nuestra música es otra historia porque –digamos- es un tema sagrado. Así que no hay nada de impostado ni de mentira ni de forzado. Todo es, créeme, muy honesto. Primero porque nosotros somos un grupo de éxito porque somos un grupo longevo. Todas las bandas que empezaron en la Barcelona de los noventa ya no existen, y nosotros, no sé por qué, igual por el hecho de ser un trío o por ser muy amigos… o también por hacer de vez en cuando buenas canciones, estamos ahí por hacer algo honesto y coherente. Hacemos la música que nos gusta. Esa es la cosa.

Y estamos hablando de un disco totalmente psicodélico, psicodélia pura. Habéis dicho que es vuestro disco “más Sidonie”, pero en cambio cada canción puede ser un single perfectamente. Lo curioso viene porque es un disco que no es nada pop.
Cierto, pero “más Sidonie”… todos los trabajos anteriores son Sidonie. Pero sí que es verdad cuando dices que “El fluido García” es el disco más psicodélico. Estoy totalmente de acuerdo porque además es más psicodélico que cuando empezábamos, porque tú escuchas “Shell kids” y es un disco más cercano al rock clásico con influencias notables, aunque se quería buscar una instrumentación, una especie de sonidos y demás efectos. En cuanto al “El incendio”, aunque sea un disco de pop tradicional, no es menos Sidonie. Cuando estaba promocionando “El incendio”, a pesar de que he sentido un rechazo cuando estaba haciendo las canciones para “El fluido García”, yo estaba a tope con ese disco, tío. Creo que es un gran logro que Sidonie haya sido capaz de cambiar la piel en cada disco.

¿Evolucionar, quizás?
Evolucionar.

De hecho diría también que “El fluido García” es un disco ideal para follar.
Pues no estoy nada de acuerdo (risas). Primero porque yo nunca pongo música para follar. Y segundo porque creo que el disco reclama tanta atención que al final te despistas y eso es una falta de respeto para tu compañero sexual (risas).

Pero hay que dejar claro que lo de “fluido” no tiene connotaciones sexuales, sino que viene de la historia de ciencia ficción escrita en 1881 por Enrique Gaspar y Rimbau “El Anacronópete”. Es el líquido que deben tomar los tripulantes de una máquina [El anacronópete] para no rejuvenecer mientras viajan atrás en el tiempo.
Sí señor. En la elección del título no hay nada sexual, te lo aseguro. Es simplemente una cosa estética. Nos gustaron esas dos palabras juntas; el apellido español y el concepto “fluido”, me lo imaginaba como esas lámparas de aceite. Visualmente era muy psicodélico.

Pero con un sonido que está próximo a los Beatles del “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Esto es notable si uno escucha ‘Negroni’, por el sitar hindú, por las partes inversas… se asemeja también a la Electric Light Orchestra. Pero sin duda ‘La huida’ guarda mucho del ‘Won’t get fooled again’ de The Who.
¡Hostia! Pues eso puede ser por una cosa del riff que es así muy Pete Townshend. No éramos muy conscientes, la verdad. Para mí es una canción excelente de Jesús. Sus maneras de componer me recuerdan mucho a las canciones de Roger Waters con Pink Floyd, cuando estaba trabajando junto a Syd Barrett. Ese tipo de colaboraciones que ahora me parecen superinteresantes. Pero la verdad es que no pensé en The Who. Se habla mucho de psicodélia, pero en realidad el disco tiene un poso setentero: Led Zeppelin, The Who… lo bueno de la psicodélia es que te permite meter la neutralidad de todas las músicas que te gustan.

Y The Rolling Stones, porque incluso en ‘Perros’ hay una parte que es clavada al ‘Simpathy for the Devil’.
Correcto. Hay unas congas ahí que si se parecen. Pero tiene tantos elementos que yo te podría decir de donde sacamos cada segundo de la canción porque al principio es un poco Beach Boys por los teclados, el ritmo es un poco Flaming Lips,… la música que nos gusta.

Un collage, vaya. Al igual que la portada. Hecha a mano por ti, por cierto, con recortes y demás.
Exactamente. Nos gusta mucho sorprendernos. Yo cuando hago collages, por ejemplo, me sorprende a veces, cuando tengo los miles de recortes por casa, como se juntan dos imágenes por casualidad. Eso es lo que mola, tío. El rollo del surrealismo y la fortuna de encontrarte con la fortuna de dos imágenes incoherentes me fascina. En la música igual, porque hay muchos errores en el disco que los hemos dejado para que alcanzaran ese punto y así hacerte pensar. No queríamos dejar una canción mascada, ni una historia de amor que sea a-b-c, sino que nosotros proporcionamos unas imágenes y tú haces con ellas lo que te apetezca.

¿Un poema visual entonces?
Totalmente.

No sé si conoces “Drums between the bells”, el último trabajo de Brian Eno con el poeta Rick Holland. La historia está en que mientras Eno escuchaba las canciones observaba unas fotos suyas que hizo en Brasil, entonces decidió que el track-list iba a ser aleatorio para que fuesen un collage. Me ha recordado mucho a vuestro caso.
Pues no lo había escuchado. Pero sí, es muy experimental. Recuerdo que Brian Eno también decía que cuando trabajaba con Bowie, al utilizar un sintetizador, lo más importante era coger el libro de instrucciones y tirarlo a la basura. Básico, tío. Yo creo que en nuestra música hay muchos encuentros fortuitos y cosas aleatorias. Eso me encanta porque te sorprende tanto como músico como persona.

No puedo dejarme el poso referente a la música española que uno encuentra con ‘Bajo un cielo azul (de papel celofán)’. Conduce a recordar aquel tema de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán; ‘Señora azul’. Pero ya no sólo por los juegos vocales tan cojonudos, sino porque se menta además a una mujer [Mademoiselle Elisa].
A lo mejor inconscientemente se me coló, pero es muy bueno esto que dices porque ningún periodista ha visto esa relación salvo tú. No era algo consciente, porque ‘Bajo un cielo azul (de papel celofán)’ tiene ese mundo imaginario de The Beatles cuando dicen lo de «cellophane flowers of yellow and green…» en ‘Lucy in the sky with diamonds’. Tenía muy claro que quería hacer cuatro canciones juntas a tres voces, por lo tanto esto me llevaba a la versión española de Crosby, Stills, Nash & Young, que son Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Y fíjate, ahora que lo dices, lo de el color azul puede venir de ahí, tío.

¡La psicodélia de la música española!
Totalmente. La música de calidad. Cuando descubrí ‘Señora azul’ me marcó de un modo muy profundo. Creo que es un grupo que hay que reivindicar constantemente. Me gustan mucho además los grupos que trabajan las melodías, como Los Ángeles, Los Brincos, Solera… un montón de bandas españolas que pertenecieron a una generación anterior a ‘La Movida’ y que parece que se hayan quedado un poco…

¿Eclipsadas?
Sí, eclipsadas. O que nadie se acuerda de ellas, tío. Pero nosotros estamos aquí para reivindicarlos.

Pero la clave está en ‘El bosque’. Todas las canciones de “El fluido García” crecieron alrededor de esa canción. Creo que se las mostraste al grupo en un hotel de Madrid y en algunos sitios más. ¿Cómo les entró por primera vez al resto?
Yo ese día estaba bastante nervioso porque el cambio que hay entre “Costa azul” y “El incendio” no es tan dramático. Entonces yo venía con nuevas canciones, sabía que las melodías les iban a gustar porque obviamente nos gustan cosas similares, pero ese nuevo cancionero era diferente. Recuerdo entrar en el local de Sidonie con una canción donde yo estaba tocando la guitarra eléctrica, un teclado con un ritmo ridículo de esos de los ochenta y con una trozo de cinta aislante pulsando una nota para que hiciera como un manto. Yo estaba tocando la canción y pensaba: «Pobres, tío. Esto los desespera» (risas). ¡Pero fliparon! Y es que estábamos en la misma onda. Todo esto es por el resultado de la convivencia, como a una pareja que tiene meses en los que les da por escuchar sólo a Vivaldi o ir al cine a ver a Woody Allen. Van pasando épocas y coinciden.

¿Y qué efecto creías que iban a tener en la gente?
Hombre, pues en verdad nos la estamos jugando, tío. Digamos que nos fue muy bien con “El incendio”. Hicimos una giraza… fueron muchos bolos y estamos muy contentos porque casi todas las salas estaban llenas. El disco se vendió muy bien y es curioso porque ya no se venden discos. Podíamos haber seguido tranquilamente por ese camino, terminar de pagar nuestras hipotecas… y a vivir, pero creo que artísticamente era un capítulo que había que cerrar porque para defender nuevas canciones te las tienes que creer. Si hubiese sacado otra canción como ‘Por ti’ no habría sido capaz de creérmela.

Y hasta el vídeo es completamente distinto. Estáis hasta arriba de setas y en Francia lo han censurad por hacer apología de las drogas. ¿Ahora se dan cuenta de que los Sidonie toman drogas?
¡Exactamente! Cosas de Sarkozy (risas). También nos han dicho que está censurado en Portugal. De verdad que a mí me ha parecido una anécdota, pero se ha hecho gigantesco. No sé que va a pasar al final con esto, tío. ¡Madre de Dios!

Es una publi gratuita muy buena…
Sí, pero si se ponen serios no vamos a poder ir a tocar a Francia o Portugal… en fin (carcajada).


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