Canal RSS

La Bien Querida: El traje de la canción.

Publicado en

“El que hoy me pone bien, en el siguiente disco me pondrá mal”.

Con únicamente un par de discos editados, una maqueta (grabada con la ayuda de Horacio Nistal) y varias colaboraciones como con Los Planetas o con Ed Wood Lovers, Ana Fernández-Villaverde (el nombre que está tras La Bien Querida) ha removido las aguas del indie patrio ocasionando así un océano que en ocasiones se embrava y en otras permanece reposado. “Romancero” (Elefant Records, 2009) tuvo una grata acogida, pero según fue sonando de manera creciente, los detractores también iban apareciendo. “Fiesta” (Elefant Records, 2011) tampoco pretende continuar el hito que tuvo su primer trabajo, pero si que quiere asentar las bases de una obra propia para seguir enriqueciendo su propia guitarra y cancionero. Sin buscar más allá del éxito que pueda suponer esto, únicamente equilibrar la balanza entre lo alto y lo llano. La joven con vocación pictórica (las portadas de “Grandes éxitos y fracasos” de Extremoduro son suyas) arrulla con una esquiva mirada que guarda tras las gafas de sol en una céntrica calle de la capital. Piensa siempre y habla cuando lo precisa.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.

Publicada en Paisajes Eléctricos

Partamos de la base de “Romancero”. Un disco muy sonado, del cual se dijo que fue lo mejor del año, pero… lo que ha despertado todo esto ha sido una reacción negativa hacia ti. No se como lo verás tú.
Pues no se. Bueno, habrá gente a la que no le guste y habrá gente a la que le guste. Pero si tú estás aquí entrevistándome será porque hay gente a la que le gusta.

Evidentemente… o no. Pero sigamos la historia. Todo empezó con la maqueta, MySpace y el apoyo de J. Tú escuchabas indie, y es curioso como los más acérrimos despreciaron a Los Planetas cuando sonaron en el mainstream. Raro que no los hayas despreciado.
No. Es que yo no los voy a despreciar nunca porque ya me gustaría a mí tener la trayectoria que han tenido ellos con no se cuantos discos. Pero vamos, que ya me gustaría a mí, no cualquiera tiene esos discos.

Dejemos claro que esta no es la única colaboración que has hecho. Hablamos tanto musical como pictóricamente.
Yo colaboro con los grupos que a mí me parecen interesantes y que me gusten sus propuestas. Los Planetas por supuesto, vamos. Pero como ya te he dicho; ya les gustaría a muchos grupos tener su trayectoria.

Lo que te han dicho o dicen de tu música, es que haces algo muy ñoño y encima vas de diva. Me consta que no te gusta leer las malas críticas porque te afectan.
Pues yo, ni me considero ñoña y no creo que vaya de diva. Pero es que depende. Habrá gente a la que se lo parezca, pero es que tú me puedes parecer un gilipollas, y eso que no te conozco de nada. […] Pero es que lo que dicen… ¿¿la gente que me conoce dice eso?? Pues entonces igual sí, pero vamos… […] Tampoco entiendo porque dicen que hago tonti-pop, ¡si yo no hago tonti-pop!

Te incluirán dentro de este “estilo” por compartir sello con gente como Papa Topo. Digo yo, eh.
Supongo, pero es que…

Si no te lo crees tú, nadie lo hará por ti.
[Silencio] Yo hago canciones y hago mis conciertos, ya está.

Es algo que has dejado claro; prefieres hacer canciones que leer las malas críticas.
¡Pero es que ni las buenas! El que hoy me pone bien, en el siguiente disco me pondrá mal, porque los periodistas sois así.

Y para colmo está el nombre; La Bien Querida. Te gustaba como quedaba y así se quedó, a pesar de sonar bastante pretencioso y no ser precisamente querida…
Cada uno lo ve como lo ve. Si me hubiese puesto La Mal Querida habrían dicho que voy de mártir y no se qué… Siempre te van a criticar. Tú haces un trabajo y te expones a esas cosas. […] Si te quedas abajo la gente te idolatra. Eso es como cuando vas a ver conciertos con cuatro gatos y dicen que es el mejor concierto del mundo, pero cuando ese grupo empieza a tener más fans parece que ya no mola tanto. Lo típico.

Ya, suele pasar. Incluso esa arrogancia que te atribuyen puede ser por la forma tan seria que tienes de trabajar…
¡Pero no es que me lo crea o sea arrogante! Es que si me preguntan gilipolleces pues soy arrogante. Es que todo depende. […] Yo hago mi trabajo en serio, pero no se si lo hago bien. Hago lo que puedo, con todo el cariño del mundo. Pero hago lo que yo siento con las cosas que me pasan. […] No se si lo hago bien o mal, probablemente lo haga mal, pero es que hago lo que puedo, como el carpintero en su trabajo hace lo que puede.

En este segundo disco [“Fiesta”] se aprecia que has dejado un poco la tónica de la música popular española y estéticamente (hablo de la portada) hay otro cambio. Ya no salen las faldas de tu madre, por ejemplo.
Pero me sigo poniendo faldas. La otra portada estaba hecha en la cocina de mi casa, pero esta también, solo que está desde más cerca y con el armario amarillo. No hay mucho más misterio.

Pero el cambio exterior acompaña al interior, que es lo que te quiero decir.
[Silencio] Sí, eso es. Yo les dije a los diseñadores que me gustaba el rayo, así que de algún modo lo metieron.

Muy ochentero, diría. Algo Bowie también.
Sí, muy ochentero. Me gustaba mucho el rollo Siouxsie de los ochenta. Era algo que me apetecía.

También hay arreglos de cuerda árabe, creo que hay un par o tres de canciones que las tienen, como ‘Hoy’ o ‘Queridos tamarindos’.
Hay tres, mientras que en “Romancero” había dos.

¿De que modo integraste este tipo de arreglos?
Esto se lo ocurrió al productor del disco [David Rodríguez]. Llamó a la Orquesta Arab de Barcelona, exactamente con Mohamed Soulimane. Contamos con él en el primer disco, al igual que aparece en este segundo.

“No sé si lo hago bien o mal, probablemente lo haga mal, pero es que hago lo que puedo”.

Y la voz… tú voz. Todos hemos leído aquella crítica en la que decían que no tenías buena voz. ¿Quizá para transmitir no hace falta cantar bien?
[Silencio incómodo] Es que yo canto como se. No pretendo…

De Dylan se dice que desafina.
Claro, eso es. Yo hago canciones y las canto. […] A mí cuando me dicen que defina a La Bien Querida en tres palabras (que me lo preguntan siempre), digo: «Joder, defínelo tú». Pero le acabo diciendo: «hago canciones, soy autora de canciones. Eso es lo que hago. Y las canto». […] Yo no soy cantante, no me considero cantante.

¿Y compositora?
Compositora sí. Autora de canciones. Y es que tampoco compositora. […] Me da vergüenza decir lo de compositora porque… te quiero decir; en el fondo hay gente buenísima en la música, entonces yo me siento súper pequeñita. […] Las canciones parece que han gustado a la gente… o no. Hay gente que me odia.

Y eso en parte está bien.
Sí.

No creas indiferencia…
[Silencio] Lo se.

Quiero decir que aunque generes cierto rechazo, la gente comprará tus discos solo por morbo, por ver donde has metido la pata.
[Silencio incómodo]

Otra característica clara es el folclore religioso.
El folclore religioso me ha gustado de toda la vida. De pequeña me gustaba hacer de cura. Aunque siempre me ha gustado todo el folclore, la temática religiosa…

¿Pero esto te venía de algo más? Igual tenías una vocación oculta.
Pues no lo se. No [risas]. Me gusta el folclore, pero no soy católica.

La banda que suena en ‘Monte Piedad’ es muy contundente. ¿Cómo entró aquello en la canción?
Ocurrió cuando David Rodríguez y yo íbamos caminando por la Calle Santiago, muy cerca de aquí. Era Domingo de Ramos y vimos la procesión de la Virgen, que iba acompañada de una banda que nos impactó muchísimo. Desde entonces tuvimos claro que para el segundo disco íbamos a vestir una canción así, como un paso.

Yo no se si habrás tenido presión cuando estabas trabajando en “Fiesta”. Me refiero a una presión que tú te impongas artísticamente. Está claro que haces esto para ti y no por los seguidores.
La presión me la puse yo porque no tuve ninguna. El sello me dijo que sacara el disco cuando yo quisiera y como diera la gana. Tengo la suerte de estar en Elefant Records porque voy como quiero, aparecen las fotos que me gustan, hago lo que da la gana… no me dicen absolutamente nada. […] Pero sí que yo tenía muchas ganas, porque las nuevas canciones iban surgiendo mientras yo estaba presentando “Romancero”. Sentía presión por mí porque quería sacar otro disco. […] Estoy muy orgullosa de este disco, porque sino no lo hubiese sacado.

Haces las cosas al cien por cien. Si van a ser a medias, no lo haces.
Exacto. Así no sacaría un disco.

De hecho ya querías sacar un álbum nada más acabar “Romancero”.
No fue justamente al acabar, pero sí, ya tenía ganas de empezar con el siguiente.

Entonces, ¿ha sucedido igual con “Fiesta”, que tengas ganas de sacar un tercero?
Sí, claro. Pero el tercero me da más miedo. […] Siempre me han preguntado si el segundo me daba miedo, pero es el tercero el que me da más miedo. […] Cuando yo crea que tenga un buen disco lo sacaré. Para mí, cuando he tenido un buen disco lo he sacado. Que me critique uno o me critique el otro, como en el fondo a mí me gusta, pues me da igual. […] Eso es lo que tiene que hacer un autor. Yo estoy a gusto con lo que he hecho y estoy dispuesta a defenderlo. Ya está.

Y al que no le guste, que se compre otro.
Claro.

“Hay que fidelizar en la vida”.

Por lo tanto, este tercero cumpliría el esquema de debut-asentamiento y…
¡Confirmación! Sí, sí [risas].

Pues estando con la temática religiosa, bautizo-comunión-confirmación.
Correcto [risas]. Tenía un título pensado que era “Ceremonia”.

¡Hombre! Va todo hilado.
“Romancero”, “Fiesta” y “Ceremonia”, la trilogía.

¿Será ese el título definitivo?
No lo se. Se me ha ocurrido, llevo tiempo pensándolo. Pero vamos, cambio de opinión constantemente.

¿Se pude cansar Ana Fernández-Villaverde de La Bien Querida o La Bien Querida se cansará de Ana Fernández-Villaverde? Y que conste, con esto no digo que seas un personaje.
Es que no soy un personaje. Pero el día que me canse de mí misma sacaré un disco de punk o de hardcore. Te quiero decir que no tengo ninguna obligación y que puedo hacer lo que me da la gana porque estoy en un sello que no me dice lo que tengo que hacer.

¿Te consideras una “curranta”? Puedes cambiar la palabra si esta no te gusta.
Pues sí, una curranta que está muy a gusto, muy contenta y muy privilegiada, porque hay mucha gente por ahí con mucho talento y no ha tenido la suerte que yo he tenido.

Una curranta que hace canciones de amor. Aunque no tiene porque ser malo, Julio Iglesias ha hecho carrera con canciones de amor.
Julio Iglesias y montones de artistas. Muchos artistas.

¿Cambiarás de sonido con el paso del tiempo buscando o algo y dando bandazos?
Es que no lo se porque no busco nada. En el momento hago lo que me apetece y lo que sale. En un disco no soy yo sola, hay un montón de músicos.

David Rodríguez es casi la mitad de esto.
Sí, sí. Pero también están los músicos que tocan en el disco y que son buenísimos. Gracias a ellos los discos suenan bien. […] Cuando empiece a grabar el tercero te diré, porque no tengo un esquema ni de mi vida, ni pautas. O de los próximos discos que sacaré o que no sacaré.

Ya que los has nombrado. ¿Cómo reuniste a los músicos que están contigo? ¿Vino todo por la maqueta?
No, con “Romancero”. Son los mismos que han tocado también en “Fiesta”. Incluso sigo con el mismo técnico.

Y supongo que pretendes seguir con el mismo equipo.
En principio, sí. Hay que fidelizar en la vida.

Nada mejor que crear un ambiente familiar en el entorno. ¿Sabes? Muchos músicos no quieren ni un productor nuevo, se sienten violentos. Como si alguien metiera las narices en su trabajo.
Bueno, hay veces en las que igual el grupo necesita refrescarse. Hay muchos casos de grupos que llevan como tres discos muy iguales, después llaman a un productor de fuera para que les de un aire fresco o un soplo. Eso me parece bien.

Para que se oreé un poco…
Sí. A mí no me importaría llamar a Brian Eno.

¡Mira! Igual tiras por el glam-rock.
[Risas] Brian Eno es muy listo, muy bueno y te hace lo que quieras. Ha hecho de todo y ha producido a los más grandes.


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: