Canal RSS

Willy Toledo: De rabia y miel.

Publicado en

“No vivimos en una democracia y, como no vivimos en una democracia, las ideas políticas se persiguen”.

A día de hoy, mostrar la verdad y ser políticamente incorrecto es motivo de exclusión. Guillermo Toledo (Madrid, 1970) no teme a decir lo que piensa contra la injusticia, tanto, que tampoco muestra reparo en pagar las consecuencias. Después de los últimos hechos ocurridos tras las huelga general del pasado 29 de Marzo, Toledo hace balance y analiza la situación.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.
FOTOS: JUAN PÉREZ-FAJARDO.
Publicada en Cambio 16 / Nº 2107, 21 Mayo 2012

Como decía Bertolt Brecht, “vivimos en un mundo donde la mentira es un hecho habitual y la verdad se ha convertido en un acto revolucionario”. ¿Qué hay de cierto en esa frase?
Más cierta imposible, como tantas otras cosas que dijo Bertolt Brecht. Sí, los que mienten, roban, engañan, tergiversan la realidad… son presidentes de Gobierno, del Consejo de Administración de Repsol o del Banco de Santander, pero los que buscan la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas son perseguidos como delincuentes.

Ya ves que la nueva reforma del código penal dice que sentarse en una calle pacíficamente a protestar por lo que sea va a ser considerado como atentado contra la autoridad. O publicitar una manifestación en tu Facebook va a suponer un acto de terrorismo.

Justamente. Ya que se equipara la resistencia pasiva con la activa y el terrorismo, la gente actuará en consecuencia pensando que “de perdidos al río”.
Claro. Yo creo que tenemos que tener mucho cuidado con eso porque es una estrategia del poder para incitar a la violencia ya que te va a dar igual ser pacífico que violento. Si aparece la violencia utilizarán eso en contra nuestra para llamarnos violentos y así justificar cualquier tipo de represión contra los que protestan. Por eso te digo que hay que tener cuidado con eso porque es una estrategia bien clara ahí detrás. A parte de que saben lo que están haciendo con nosotros. Tienen la conciencia clara de que nos están viendo en el fango y que el pueblo no se va a quedar cruzado de brazos, con lo cual están tomando las medidas preventivas para intentar desmovilizar a la sociedad.

Cuanto te detuvieron tras la huelga general detallaste que estuviste en un calabozo con veintidós personas más, de las cuales dos eran sindicalistas y los demás inmigrantes. Para esas personas, en este caso los inmigrantes, el sistema les tiene preparada la invisibilidad, justamente es lo contrario que pasa contigo. Parece que quieren tenerte en los medios como cabeza de turco.
Sí. Claro, los trabajadores inmigrantes no tienen la posibilidad de defenderse, entonces, lo que el sistema tiene preparado para ellos es la invisibilidad dentro de la cárcel, en el calabozo… en el agujero. Pero a los que sí tenemos la oportunidad de defendernos lo que se busca es eso, la persecución y la estigmatización de personas que se movilizan por los demás.

Yo estoy ahora mismo aquí hablando contigo, todavía estoy en la calle, pero a día de hoy hay gente que sigue presa por lo que sucedió con los piquetes en la huelga general. Hay chavales que están en la cárcel, todavía, por haber cruzado un contenedor en medio de la calle. ¡Y siguen presos!

Anteayer se murió otro chaval de Bilbao por un pelotazo de la Ertzaintza. En los últimos tres años hay seis o siete chavales a los que les han arrancado los ojos a base de pelotazos de goma. Entonces, la presesión continúa, aunque yo estoy libre… de momento.

Seguro te meterán en algún fregado…
¡Seguro!

No cuadra lo que sucedió el día de la huelga. Se supone que estabas en un bar. El dueño te denuncia, pero ni el cliente ni la vecina te vieron allí. Pero no te detienen esa misma noche, sino a la siguiente. Parece que te tienen ganas…
Ha sido algo muy oscuro y muy raro esto que ha pasado. Fue una detención anunciada. Dieciocho horas después vinieron a mi casa a eso de las doce de la noche para detenerme.

Y sin pruebas.
Efectivamente, y sin ningún tipo de pruebas, porque de hecho la denuncia no habla en ningún caso de que yo personalmente haya ejercido ningún tipo de violencia contra nadie, simplemente decía que yo alentaba a las masas. Debe ser que tengo un poder casi divino, el cual desconocía que tenía (risas). Es que es muy extraño que por una denuncia sin ningún tipo de prueba, sin ninguna diligencia policial, sin ningún tipo de investigación… y encima con una denuncia en la que no dice que yo haya ejercido la violencia ni contra él ni contra nadie, me vengan a detener a las doce de la noche. ¿Qué hay detrás de eso? No lo sé.

Rafael Contreras, el denunciante, no mostró fotos tampoco. Es más, al día siguiente el bar estaba impoluto.
Sí. Cuando tú pones una denuncia por destrozos en tu bar lo último que haces es recoger los destrozos y borrar las pruebas. Pero esto es por una sencilla razón: no hubo ningún destrozo en ese bar. Ninguno.

¿Es posible que fuese un señuelo?
Es que no sé que ha pasado. No sé si el tipo buscaba algo. A lo mejor pensó: “como éste es famoso igual es millonario y así le puedo sacar un dinero”. No lo sé. También él cambiaba su versión todo el rato. Al principio decía que yo había entrado, luego que no, luego que no estaba seguro, que me reconoció, que fue alguien que le dijo que yo era quién era… y luego que no, que vino la policía, le enseñó una foto y ya me reconoció. Como él ha cambiado tantas veces la versión no sé cual es la verdad. Ahora, lo que sí sé es que vinieron a mi casa a detenerme a las doce de la noche sin ningún tipo de prueba contra mí. Y todo por una denuncia de un tipo que ni siquiera me denuncia a mí por actos vandálicos.

Para colmo, pedían prisión preventiva para ti…
…y llega el fiscal y me quiere meter prisión preventiva y tres años de condena por una cosa en la que yo no había participado. Entonces, ¿qué hay detrás de eso? Persecución política. Claro, es que no vivimos en una democracia, y como no vivimos en una democracia las ideas políticas se persiguen. Hay muchos presos políticos en este país. Muchos. Pero nos dedicamos a meternos con los presos políticos de Cuba, los cuales no existen según Amnistía Internacional.

Al igual que para la ONU tampoco existe Siria.
¿Cómo que tampoco existe Siria?

Quiero decir, no ha entrado en el país para parar la matanza de civiles. ¿Tiene que haber petróleo para que entre en un país a “ayudar”?
Probablemente. Yo es que tampoco intervendría en Siria. No me fío de la ONU, es un instrumento más a las órdenes del capital. Y es un instrumento de legitimación a guerras ilegítimas. De legitimación, por ejemplo, la ONU fue la que decretó el embargo contra Irak entre el 1991 y el 2003. Doce años en los que murieron un millón y medio de personas por culpa directa del embargo, la mitad de ellos eran niños. Eso lo decretó la ONU y lo llevó a cabo la ONU. Entonces, es una organización criminal, como la OTAN. Es exactamente igual. Con su propia particularidad, pero es una organización criminal que está al servicio de los cinco miembros que tienen derecho a veto en el Consejo de Seguridad.

Aborrezco las intervenciones militares imperialistas como la de Libia, como la de Irak, como la de Afganistán, como la de Yemen, Costa de Marfil… La ONU, la OTAN, el Pentágono, FMI… cuanto más lejos, mucho mejor para todos.

¿Temes por tu vida? Cualquier día puede aparecer en los medios que Willy Toledo ha sufrido un “accidente”.
No temo por mi vida. No tengo miedo y no me dan miedo. Sé de lo que son capaces, pero asumo todas y cada una de las consecuencias de las acciones que hago. Por eso, entre otras cosas, me dio tanta rabia por todo lo que ha pasado con esta detención, porque yo asumo las consecuencias de mis acciones, pero lo que no permito es que se me atribuyan cosas en las que no he participado. Como cuando entré en el Congreso de los Diputados y fui detenido -por primera vez en la historia del Congreso de los Diputados- por protestar en una sesión parlamentaria. Yo sabía lo que me podía pasar y asumí las consecuencias. Me llevaron preso; pues muy bien, asumo las consecuencias. Pero esto que ha pasado…

No tengo miedo porque esa es la estrategia: infundirnos miedo, y cuidadito con lo que haces porque estas son las consecuencias. No me van a parar por eso, evidentemente.

¿Es posible que por ser una cara conocida la repercusión de ciertos actos tengan más repercusión ergo vayan a por ti?
Es posible, y claro que tiene más repercusión. Pero yo tampoco soy responsable de esto. El otro día yo era uno más, estaba absolutamente diluido el piquete. Yo no lideraba nada, era uno más allí. Pero claro, la policía me reconoció a mí… En fin, es lo que hay.

También has dicho que esto te afecta, laboralmente hablando.
¿Sabes lo que pasa? Que las consecuencias han sido tan brutales de lo que estaban siendo para mí que para otras personas. Muchos miles han sido asesinados, encarcelados o perseguidos de una manera mucho más brutal de lo que estoy siendo yo por la mitad de lo que estoy haciendo o diciendo. O sea, mis consecuencias están siendo insignificantes en comparación con las que están teniendo otras personas, como los miles de sindicalistas asesinados en Colombia, por ejemplo. Ya sabes, la democracia colombiana de nuestro “amigo” Uribe y Santos.

Realmente no me quejo y asumo lo que venga porque realmente soy insignificante en comparación con otras personas.

Y no te van a faltar compañeros que te respalden, ¿verdad?
Hombre. Hay millones de ciudadanos en el planeta que luchan y dicen lo mismo que yo. Miles de millones.

De ahí lo de ser cara conocida siendo un altavoz de aquellos que no pueden ser escuchados. Y sin quererlo.
Así es, sin quererlo. Además, no es mi intención y yo no represento a nadie más que a mí mismo. Eso lo tengo más claro que el agua. Pero sí sé que hay muchos miles de millones de personas en este planeta que actúan igual que yo.

Es curioso, incluso, porque los medios de comunicación rara vez hablan de tu trabajo; de tus películas o proyectos. Si mal no recuerdo, José Bono reconoció en Telecinco no haber visto ninguna de tus películas. Es extraño que además no conozca el gag del Niño Melón.
(Carcajada) Hombre, el señor Bono sabe perfectamente quién era yo porque ha visto películas mías, igual que las ha visto todo el mundo. Lo que pasa es que como el señor Bono responde con esa bajeza ética tiene que buscar un huequito para desacreditarte de la manera que pueda. Y la única que encontró este señor (tan amigo del señor Obiang, el criminal en Guinea Ecuatorial) fue para decir que no me conocía y que nunca me había visto trabajar. Allá él.

De igual manera te van a meter en el saco del PSOE, hagas lo que hagas. O sea, tus críticas son para ambos partidos, sin distinción, pero te marcan con la etiqueta de “los de la ceja”.
Eso sí que me jode (risas). Es la estigmatización y el identificar a alguien con un grupo para facilitar las cosas: es de “la ceja”. Pues una vez más, después de un millón de veces que lo he dicho, no tengo nada que ver con “la ceja”. Nunca he pedido el voto por Zapatero y jamás se me ocurriría porque el PSOE es un partido de derechas y yo soy una persona de izquierdas, por lo tanto, no puedo ser jamás de “la ceja”. En absoluto.

De hecho, en tu libro [“Razones para la rebeldía”] das caña a gente que está muy ligada al PSOE.
Sí. Es que el PSOE me parece un partido despreciable, y todos los que han trabajado en los diferentes gobiernos del PSOE me parecen gente personal y políticamente despreciables porque han trabajado a las órdenes del capital. Sólo hay que ver cómo la señora Salgado, después de salir del Ministerio, ha fichado por Endesa. Trabajan a las órdenes de las multinacionales, del capital y de los bancos. Y ya no hablo únicamente de Elena Salgado, sino también de Felipe González, José María Aznar, Joseph Piqué, Zaplana… todos los que quieras. Trabajan para las empresas privadas que privilegiaron cuando estaban en el poder. Es el premio por los servicios prestados. Y no es que lo diga yo, es que es así. Las pruebas están ahí.

Por eso mismo decía que rara vez hablan de tu trabajo. Te ligan a ciertos actos pero no hablan de Animalario, ni de “Urtain”, ni de “El Montaplatos” o de “Diamantes Negros”. En definitiva, de lo que vives.
Claro, es parte de la estrategia. Soy actor pero dicen de mí que nadie me ha visto actuar. Y que como no trabajo (según ellos) mi manera de salir en los medios es metiéndome en líos. Ese es el argumento. ¿Y qué le voy a hacer? Llevo veinte años sin para de trabajar. He hecho más de treinta películas; más de quince montajes teatrales; he hecho de protagonista en series de televisión… El que lo quiere ver, bien, y el que no… pues oye, allá ellos.

Diría que “El Montaplatos” es una obra que tiene mucho que ver con lo que está sucediendo. Es un reflejo cercano a la historia entre Caín y Abel.
De hecho, la escogimos porque es una obra que está escrita para hoy, aunque se escribió en 1958. Como todos los grandes autores, Harold Pinter estaba vigente cuando escribió sus obras y también a día de hoy. Es una reflexión sobre cómo el poder nos despoja absolutamente de todo lo que tenemos, encima riéndose de nosotros. También de cómo utiliza a los obreros en la medida de lo que puede para enfrentarlos unos a otros para así librarse del acoso a ellos mismos; al propio poder, estructuras del sistema… Sin olvidar de cómo la rebeldía –ante la injusticia provocada por el poder- se castiga incluso con la muerte.

Ya no hablamos de anular la libertad, sino de la muerte.
Sí. Y aunque no sea una muerte física por la eliminación del adversario. Por ejemplo; la reforma laboral es una condena a muerte para millones de trabajadores. Así de claro. La miseria, la desesperación, el hambre, la falta de vivienda, la falta de cultura, la de educación, salud pública… es condenar a la muerte a los ciudadanos. Y eso es justamente lo que está haciendo el gobierno de Rajoy; una declaración de guerra al pueblo español en toda regla.

¿Crees que el pueblo español va a responder?
Yo creo que sí. De hecho ya estamos respondiendo. Y la prueba de que ellos saben que vamos a responder es toda la reforma del Código Penal que están planeando. Saben que va a haber respuesta y saben lo que están haciendo porque conocen perfectamente que ni una sola de las medidas que están tomando para, presuntamente, paliar los efectos de la crisis (que en realidad es una estafa) van encaminadas a aliviar el sufrimiento del pueblo. Ni una, sino todo lo contrario; van encaminadas a terminar con los derechos civiles, los derechos políticos, los derechos laborales, el derecho a la protesta… directamente, el derecho a la libertad porque nos van a meter en la cárcel por protestar. Ellos saben lo que están haciendo y saben cual va a ser la reacción del pueblo, por eso se están preparando.

Volvemos a lo mismo de antes: cualquier protesta, por pacífica que sea, se terminará equiparando al terrorismo, ergo la violencia será mayor.
Claro. Si sentarme en medio de la Gran Vía y cortarla supone la misma pena que tirarle un cóctel molotov a la policía… ¿Nos están llamando para que tiremos cócteles molotov? Pues cuidado, no caigamos en eso porque es lo que están buscando. Sigamos por donde estábamos yendo porque lo estábamos haciendo bien.

Entonces, ¿crees que hay salvación aunque haya que pasar por la violencia?
Creo que nunca en la historia de la humanidad se la ha ofrecido la libertad al pueblo gratis. Nunca. Siempre que se ha conquistado la libertad ha sido mediante las armas. Y no porque el pueblo tenga sed de violencia ni de venganza o porque le gusten las armas, sino porque la reacción del poder siempre es ultraviolenta.

En este último año, desde el 15-M hasta ahora, los únicos que han ejercido la violencia han sido los cuerpos de fuerza y seguridad del Estado, ya sea la Ertzaintza, Mossos d’Esquadra, Policía Nacional… Pero el pueblo no ha ejercido ningún tipo de violencia. Entonces, cuando ves que el pueblo no ejerce ningún tipo de violencia pero el poder sí lo hace y de la manera más brutal, al final no queda otra solución que la de dar otro puñetazo contra otro puñetazo o un pelotazo contra otro pelotazo. No digo que sea la única manera, pero es que el poder no está dispuesto a renunciar a sus privilegios de manera pacífica. En absoluto. Para eso tienen a sus cuerpos de fuerza y seguridad del Estado. Además, fíjate cómo se dice el nombre: dicen que están para proteger al ciudadano, pero no es así. Cuerpos-de-fuerza-y-seguridad-del-Estado. Están para proteger al Estado y a los privilegios de los que lo sustentan.

Ya sabes, no hay revolución sin sangre.
Desgraciadamente es así. Dicen que nos podemos manifestar y salir a la calle siempre y cuando no ejerzamos la violencia, pero si lo hacemos quedaremos deslegitimados. Salimos a la calle, nos sentamos en el suelo en Plaça Catalunya y vienen los Mossos d’Esquadra repartiendo hostias con una saña, con una violencia y con un sadismo que pocas veces se ha visto. Entonces, ¿de qué me están hablando? O sea, ¿yo no puedo ejercer la violencia pero tú sí? Ya lo dijo Rubalcaba: “el Estado tiene la exclusividad de la violencia”. ¿Por qué? ¿Quién te lo ha dicho?

Suena muy “1984”…
Totalmente. Es que estamos viviendo una situación muy parecida. Y la Ley Sinde viene a apoyar todo eso, a tener un control absoluto de todo el estado de nuestras comunicaciones, de nuestros mails, de nuestros perfiles de Facebook, de nuestros móviles… de todo. Eso es la Ley Sinde también.

Justamente, la Ley Sinde o la SOPA pretenden poner puertas al campo y meter miedo.
De hecho, ya están cerrando páginas de intercambio de archivos a saco. La Ley Sinde, con la excusa de la protección de los derechos de la propiedad intelectual y de los derechos de autor, realmente lo que están haciendo es abrir las puertas a un control brutal de las comunicaciones por parte del Estado y de los que mandan.

Estamos gobernados por delincuentes, así que van a ejercer la delincuencia siempre que puedan. Y con total impunidad, además.

Curiosamente, aquellos que llamaban delincuentes a los que se compraban un reproductor de Mp3 (previo pago del canon) han terminado detenidos por desfalcar miles de millones.
Exactamente, y eso es así. ¡La SGAE nos ha llamado ladrones! Y además con todas las letras. Nos lo han llamado unos señores que, presuntamente, han cogido todo el dinero ingresado del canon digital y se lo han repartido entre ellos. ¿Y éstos son los que nos llamaban ladrones a nosotros? ¡Es un cachondeo!

Yo no soy socio de la SGAE, pero me jode ver a todos los socios que han mantenido la boquita cerrada durante todos estos años mientras se nos aplicaban leyes preventivas. En previsión de que tú puedas cometer un delito voy a cobrarte un plus por la fotocopiadora, por el ordenador, por el móvil… no vaya a ser que intercambies una canción de Alejandro Sanz. O sea, somos delincuentes preventivos, somos presuntos delincuentes todos los ciudadanos. Todo eso que cobra el Estado con nuestro dinero y con nuestros presupuestos se lo da directamente a la SGAE para que ellos, sin ningún control, lo distribuyan como les de la gana. Por supuesto, no ha llegado a los autores porque se lo han quedado, presuntamente, entre ellos.

Al fin y al cabo somos el enemigo.
Sí. El pueblo siempre es el enemigo. Siempre es el culpable, el responsable y siempre es el que paga. ¿Quiénes están en las cárceles? No veremos a un banquero porque en las raras veces en las que se les juzga y las rarísimas veces en las que se les condenan llega el Gobierno y los indulta, sea el PSOE o el PP.

Los policías a los que rara vez se juzga y casi nunca se les condena por torturas (como los cuatro Mossos d’Esquadra por torturas), cuando se les condena, llega también el Gobierno y los indulta. Por lo tanto; cuerpos de seguridad del Estado, banqueros, empresarios, grandes fortunas… tienen impunidad absoluta para hacer lo que les de la gana.

Así estamos, que todavía no se ha aclarado nada sobre el caso GAL.
Por ejemplo. Malos tratos y torturas siempre ha habido y seguirán existiendo en este país a manos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Lo dicen todas las organizaciones internacionales y lo dicen los hechos. Ha habido policías de cualquier cuerpo del Estado (sean autonómicos, nacionales o municipales) que han sido condenados en firme por torturas y malos tratos. Todos y cada uno de ellos han sido indultados después por el Gobierno. Eso es un mensaje para decirle a la policía que pueden estar tranquilos, que no pasa nada. Veremos que pasa con el responsable de la muerte de este chaval que murió el otro día en Bilbao.

Bueno, ahora dicen que están investigando porque fue por una pelea y que la Ertzaintza lanzó el pelotazo para diluirla.
Sí. Y parece ser que el pelotazo fue a bocajarro, que era un chaval que estaba tomando una caña… En fin. ¿Qué va a pasar con esos policías?

Es querer apagar el fuego con gasolina.
Claro. Ahora salen diciendo que habrá una investigación exhaustiva, pero no es cierto, no habrá ninguna investigación. Ya me gustaría a mí que la hubiera y que hubiera responsables que pagaran las consecuencias. Pero lo dudo.

Es bastante utópico que paguen ellos las consecuencias.
Y lo es, pero lo es porque no lo han hecho nunca.


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: