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Zahara: El último escalón.

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“Sé que moriré joven, pero no será ahora”.

Ya lo dijo Jorge Manrique: “nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir”. Zahara, impregna esta filosofía en su último long-play, titulado “La pareja tóxica” (Music Bus, 2011). La joven ha sufrido los ganchos de izquierda de la vida, siendo ella el sparring. Pero no es una víctima, ni mucho menos. Apechuga con la situación y no muestra debilidad por aquello que puede arrasar con su universo. La madurez es clave en la evolución y Zahara merece ser escuchada para entender que no todo es una guitarra y la voz.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.
Publicada en La Casa Con Ruedas

Creo que “La pareja tóxica” es lo que ha venido después de casi dos años y medio de vivencias personales y ajenas. El resultado de aquel tiempo es este resultado.
Sí, así es. Han sido unos años complicados, tanto personales como con mi música…

…literalmente acabo de leerte la descripción de “Día 913”, disco que sacaste en 2005.
¿¿Sí?? (Risas). Pues ahora que lo dices sí que hay paralelismos. Grabé “Día 913” después de unos años de depresión. En el caso de ahora he pasado por varios problemas que me han hecho cambiar. Ya sabes, mi problema con Universal, rupturas sentimentales…

¡Y a dos días de casarte!
Sí, sí (risas). Pero mira, con Sergio se acabó porque tenía que ser así. Se acabó a tiempo. Nos enamoramos y nos desenamoramos a la vez. Tal vez, si aquello continuaba, iba a terminar mal.

¿Lo pillaste a tiempo entonces?
Totalmente. Sergio y yo somos como hermanos y somos los mejores amigos. Los dos nos dimos cuenta de que era mejor dejarlo y seguir siendo amigos. ¡Soy la mejor ex novia del mundo! (Risas).

Incluso compone contigo en este disco.
Exacto. Nos llevamos tan bien y tenemos tanta compenetración… que hubiera sido una pena acabar con aquello de mala manera.

Lo de Universal fue un descalabro…
Es que todo es muy bonito al principio. Ellos vinieron a verme a los conciertos, ¡vinieron a mí! Yo tenía unas ideas y afrontaba todo con muchas ganas y mucha ilusión, pero luego no fue así. En las reuniones me decían a todo que sí, pero a última hora cambiaban. De hecho, me llegó el disco un día antes de su salida.

¿Y qué te pareció?
No lo escuché.

¡¿No lo escuchaste?!
No. Me puse la primera canción y pensé en parar ahí y no continuar.

Estamos hablando del primer día. Es duro tener que comerte una promoción entera para hablar de algo que no te gusta.
Es muy duro, Charly. Imagina tener que hablar de algo en lo que no crees… ¡Pero cuidado! Yo sí creía en lo que hacía y en mis canciones. Defendía eso a muerte. Pero lo que salió al final no tenía credibilidad…

Es un disco que no le hace justicia ni a tu trabajo, ni a ti, ni a tu banda, en especial a Alfonso Alcalá.
A Alfonso le dejaron nada más que meter una línea de bajo en todo el disco. Tampoco se apreciaba lo que hizo Sergio Sastre con las guitarras.

Es que tiene demasiado artificio.
Tampoco me dejaron bien la voz. Yo tengo un timbre de voz muy alto. Tú me has escuchado en directo y sabes de lo que te hablo. Pero en el disco lo retocaron.

Una cosa… y puedes no responder si quieres. ¿Carlos Jean fue impuesto por Universal?
Bueno… Carlos Jean fue impuesto de manera sutil. Te explico: yo tenía mis ideas y las maquetas. Quería tener a Ricky Falkner como productor…

…que si no me equivoco produjo varios temas.
Sí, pero eso fue como un premio de consolación. Ricky produjo ‘Funeral’, ‘Olor a mandarinas’ y ‘Domingo Astromántico’.

Pero debo decirte que aun así se retocó bastante ‘Olor a mandarinas’ desde su versión original en “Zahara eléctrica”, el EP del 2007.
Bueno. Es que las canciones cambiaron mucho desde lo que eran. Hubo cosas buenas, pero otras muchas no tenían nada que ver.

Por favor, continúa con el tema de Carlos Jean y la producción.
Pues bien, como antes te decía, cuando había reunión todo eran buenas caras y a todo me decían que sí. Pero luego cambiaban de idea y lo que al principio iba a ser de una manera, a mí manera, empezó a ser a la manera que ellos querían. Lo de Carlos Jean fue sutilmente impuesto. Me lo ofrecieron porque así ellos me pagaban la grabación y demás.

Eso es un chantaje…
Lo es. Pero debo decir que Carlos Jean es buena persona.

No lo pongo en duda.
Es que no, mira. ¿Cómo iba a defender ese disco en directo? ¡No podía! Yo tengo una banda fantástica en Barcelona y en el disco no hay nada de eso. La gente me iba a escuchar a los conciertos y veían que aquello no tenía nada que ver con lo que tenían en casa. En cambio, ahora, tengo un disco [“La pareja tóxica”] que a veces es totalmente similar lo que suena en el disco al directo.

“La pareja tóxica” es un disco muy orgánico.
Porque es lo que quería hacer. Yo soy una personita que no es perfecta y tiene torpezas en el escenario. Saludo y me doy con el micro (risas). También me tropiezo. Ahora llevo calzado plano, pero un día llevaba un tacón de varios centímetros y casi me caigo. El escenario aquel tenía las tablas muy separadas, había cables… y encima de todo aquello una alfombra. Metí el tacón entre las tablas y casi me voy al suelo. Me quedé estática, como haciendo “un Matrix” (risas).

¿Por qué no hiciste una “contra-edición” y editaste tú las maquetas originales de “La fabulosa historia”?
(Silencio) Pues porque las canciones son de Universal hasta no sé cuántos años más. Pero me queda reinterpretarlas en directo.

“Carlos Jean fue impuesto de manera sutil”.

Francamente, ¿te arrepientes de esa etapa?
Ayudó bastante, pero las cosas no salieron como yo quería y el resultado no fue el deseado. Pero tampoco pude quejarme mucho porque ese dinero ayudó a hacer ese trabajo.

¿Pero te arrepientes, sí o no?
Sí.

Pero hay que rascar un poco más. Me pregunto si perdiste seguidores de “de los de antes”, de los que te conocían. Personalmente. Yo me alegré de aquella “subida”, pero el disco no me gustó.
Me alegra que me preguntas eso porque es algo que misma me he preguntado y he hablado con otras personas. Perder, perder… más bien veían que yo no era la que estaba cantando en ese disco. Me conocían de lo que había hecho anteriormente y de los conciertos por salas pequeñas, entonces, no veían que esa persona fuera yo.

Por esa regla de tres los fans que se engancharon a ti con “La fabulosa historia” ahora se sorprenderán al ver que ya no eres esa “niña mona” y aquello de las gafas de sol con forma de corazón.
(Carcajada) Esa es buena.

Al igual que lo de las redes sociales…
Aquello se fue de las manos, pero lo controlé. Los fans que llegaron con “La fabulosa historia” se sorprenderán al ver que ya no soy “la niña mona” ni que canto sobre el rollito happy ni cosas así. ¿Sabes lo que pienso? Que algunos se habrán cansado, sí, pero otros habrán continuado porque han crecido con ese disco.

Es mucho más maduro, desde luego.
Date cuenta que aquellos chavales de quince o dieciséis años ahora tendrán dieciocho o veinte. Se habrán hartado del rollo happy como yo también lo he hecho porque eso cansa.

Yo creo que se puede omitir “La fabulosa historia” y decir que “La pareja tóxica” es la evolución natural de “Día 913”.
Estoy de acuerdo. Es un disco que ha evolucionado de manera natura de lo que yo he hecho siempre. Es así como crecen las canciones y mi trabajo.

Por lo tanto, ¿se puede decir que lo vivido ha sido un fracaso por no haber logrado lo que quisiste?
Sí. Es frustrante. Pero no voy a renegar de ello porque me sirvió de aprendizaje. Ya sé dónde y cómo tomar mis propias decisiones.

¿Sabes lo que pienso? Creo que la disquera fue como aquel tipo que te liga una noche, te echa los polvos necesarios y después se “desenamora”.
Pues sí. Pienso que desenamoraron de mí. Vieron algo que yo no era. Se enamoraron de eso. Pero después vieron que lo que aquello no era como pensaban porque se encontraron con lo que verdaderamente soy.

Si mis datos son ciertos, te lo dijeron en una cena. Lo que yo te diga…
(Risas) Es verdad. Imagínate la situación, fue un golpe que tuve que atajar como pude.

Y nada mejor que romper con eso que mostrarte completamente cambiada (musical y estéticamente hablando) en ‘Pregúntale al polvo’. Fue cuando te cambiaste de corte de pelo y hasta de tinte. Además, no aparece en el tracklist.
Muy cierto (risas). Aunque más bien estaba empezando a aclarármelo. Quise ponerme un rubio platino pero me aconsejaron que lo mejor fuera ir de manera gradual. En cuanto a la canción; es un tema que habla de lo sucedido y que además se pregunta el por qué de las cosas. Es un cambio radical. Cuando la grabé, la gente de Universal me dijo que no les gustaba.

¡Vaya!
Sí. Así que me la tuve que comer al igual que me he comido otras cosas. Decidí publicarla y además hacer un vídeo para demostrar que esta era la Zahara que de verdad hay y no la que aparece en ese otro disco. No quería que la gente se quedara con la Zahara de “La fabulosa historia”, sino con la que aparecía en ‘Pregúntale al polvo’.

Ya lo creo que si ha dado resultado. Incluso diría que está hermanada con otro gran tema de “La pareja tóxica”: ‘Camino a L.A.’. ‘Pregúntale al polvo’.
Lo has clavado. Te diré la primicia: ¿sabes que significa ‘Camino a L.A.’?

No.
Además, tiene que ver con John Fante ya que ‘Pregúntale al polvo’ está basado en su libro “Ask the dust”. Fante sacó una tetralogía en la que estaban otros títulos como “Dreams for Bunker Hill” o “Wait Until Spring, Bandini”.

Ésta última sería “Espera a la primavera”. Así se titula un disco del leonés Fabián.
¡Eso es! De hecho, cuando hice ‘Pregúntale al polvo’ llamé a Fabián para decirle que no tenía nada que ver con él (risas).

Curioso…
La otra novela de la tetralogía era “The Road to Los Ángeles”, o sea, “Camino a Los Ángeles”. Yo lo dejé en ‘Camino a L.A.’. Me parece curioso porque nadie me lo ha preguntado antes y está bien que se sepa.

Se trata de un tema potente que cuenta con una instrumentación muy pesada cercana a Timber Timbre. Y hablamos de casi ocho minutos de canción… dejando claro que lo tuyo no son los pasteles.
(Risas) Es una canción que habla de lo mismo que ‘Pregúntale al polvo’, solo que es más dura y menos sutil. Creo que viene a dejar muy claro que esto es un disco de rupturas y desenamoramientos pero con una idea clara de lo que soy, ¿no?

Queda muy claro y son ocho minutos de canción. Muy subnormal hay que ser para no pillarlo…
(Risas)

“Han sido muchas cosas por las que he pasado en este último año”.

No hay que olvidarse de ‘El Universo’, corte que abre el disco y que tiene esa sensación de cambio, al igual que se muestra en la película “Leñador y la Mujer América”. La gente se espera una película tonta americana pero se encuentran otra cosa.
Claro. La película tiene una historia que da un giro que nadie se espera. Eso es lo que quería reflejar. Ya no soy la “niña mona”, como antes te he dicho. Ni voy a volver a tirar Sugus ni llevaré las gafas con forma de corazón. Ahora hay algo mucho más maduro que tiene que ver con la evolución.

Pero sin duda hay una canción que refleja el grueso total. Esa es ‘El lugar donde vine a morir’. Todos aquellos problemas eran ríos que dieron a dar al mar…
Veo que has venido con los deberes hechos. Me gusta. Es así, totalmente.

Bueno, te lo diré sin poesía. Toda la mierda de las cañerías de tu vida dio a parar al cenagal que es éste disco.
(Carcajada). Y es así. Piensa que han sido muchas cosas por las que he pasado en este último año. Eso ha creado en mí una visión más profunda de las cosas y de mis canciones. He escrito lo que he vivido de las experiencias, las cuales han sido muy duras. Por lo tanto, todo aquello ha derivado en lo que has escuchado. De hecho, el disco iba a titularse “El lugar donde vine a morir” por ese significado, pero no fue así porque tengo la manía de no titular canciones de igual modo que el disco.

Antes hemos hablado de tu ruptura sentimental con Sergio Sastre y de Universal. A eso hay que añadirle la larga enfermedad de tu abuela y su fallecimiento.
(Silencio) Sí. Me dolía más ver como el alzheimer iba acabando con ella. Sentí muchísimo su muerte, pero ya no era mi abuela porque esa enfermedad la cambió completamente. Se juntó todo y salió este disco. Volqué mis sentimientos en él.

Con la canción ‘En invierno’ queda latente. La grabaste llorando, al igual que ‘Con las ganas’, ¿verdad? Añadiría que ‘Con las ganas’ hablas como si tuvieras una pataleta, mientras que con ‘En invierno’ la cosa va más por asumir los hechos.
Correcto, Charly. Es más, te diré que cuando la estaba grabando me puse a llorar, como bien dices. Ricky Falkner me dijo que podía llorar, pero sin lágrimas, porque si lloraba se iba a notar en la voz.

Ricky quería que proyectaras ese sentimiento, ¿cierto?
Cierto. Es una sensación de angustia la que se siente cuando la canto. Es muy fuerte. Seguí llorando y le dije a Ricky que la grabaría cuando se me pasara.

Aunque ‘General Sherman y cómo Sam Bell volvió de la luna’ no se queda corta.
Esa canción nació cuando Sergio y yo vimos “Moon” de Duncan Jones. Pasado un tiempo compuse una canción basándome en esa historia. Pero lo curioso vino cuando se la enseñé a Sergio. Resultaba que él había compuesto la misma canción, con las mismas melodías y acordes.

¿Un plagio involuntario?
No, fue más bien como conexión y unidad. La historia, más o menos, trata sobre una persona que vive en la luna. Cuando quiere volver con su familia y a su verdadero lugar empieza a encontrarse con muchos problemas que le complican el regreso. Por otro lado está el General Sherman, que no es más que una secuoya gigante considerada como el ser vivo mayor biomasa de la Tierra. Es uno de los más altos y tiene dos mil y pico años. Alguien le puso el nombre de un militar norteamericano de la Guerra Civil de los Estados Unidos. Era un militar muy duro que acababa con el enemigo arrasando sus tierras. En realidad yo me siento un poco así, queriendo subir a ese árbol para escapar de todo lo malo que puede acabar conmigo y arrasarme.

Pero algún día tendrías que bajar de ese árbol y encontrarte con lo que hay.
Pues sí. Es cierto. Pero estaré preparada para ello aunque me duela.

Se sincera conmigo, por favor. ¿Pensaste en dejar la música tras lo sucedido? O dejar la música… o tirarte mucho tiempo sin hacer nada relacionado con ello.
Podía irme por las ramas y escaquearme de la pregunta, pero te seré sincera y te diré que sí. Pensé en mandar todo a la mierda. Estaba harta y cansada.

Pero tuviste muy buenos apoyos. Al igual que hemos hablado los puntos negativos que te hicieron evolucionar “La pareja tóxica” haciéndose positivos…
…bueno, sí, puede decirse que son positivos también mirándolo por ese lado.

Eso es. Pero al igual que aquellas situaciones ayudaron a crear el disco, ¿crees que sin las personas que te ayudaron habría quedado algo igual?
No. Hay canciones que tenía hechas de antes y otras que salieron gracias a esas personas y otras buenas situaciones.

La verdad, es que este disco es como una película. Hay unas pocas canciones que son como la película, aunque antes está el tráiler y la entradilla de Movierecord.
(Carcajada) Sí, me gusta mucho esa apreciación y la comparto. Todo tiene un hilo argumental aunque no encajen otras partes. Tienes toda la razón. Son historias que tienen una narración, pero la verdad es que algunas se solapan con otras dando lugar a una especie de película en la que todo es muy bonito al principio pero termina mostrando que no lo es tanto como pensábamos.

Acabamos de tocar el tema del “suicidio musical”. ¿Llegaste a pensar en el “físico”?
¿En suicidarme, dices?

Sí.
No, no lo pensé. Estaban las cosas muy mal, pero no iba a hacer eso porque tengo mucho por hacer. Sé que moriré joven, pero no será ahora.


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