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Mamba: Disparo y luego pregunto.

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“Hemos avanzado desde el “destape” pero… a veces da la sensación de que vamos de Guatemala a guatepeor”.

Así, sin trapos sucios y con sangre. Mamba se desnuda muy personalmente defendiendo la estética y el arte del tatuaje como un modo de vida. Eso sí, siempre auténtica y visceral. Su lema es “tatúate el alma y la piel”. Tal vez sea necesario tatuarse el alma… para querer decir algo sobre la piel.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.
FOTOS: ANTONIO FLÓREZ, SEBAS ROMERO, IVY LLAMAS, GINA ROMA, NACHO HERNANDO, POLYMERBOY Y MARY HERNÁNDEZ.
Publicada en ChopperON / Nº 44, Abril 2012

Cuéntame la idea primigenia de Bang Bang Tattoo. ¿Por qué decidiste emprender una vida en este negocio?
Bang Bang nace cuando Mamba decide dibujar huellas de tinta en la piel que se ponen en sus manos. Llega a ser tan reconfortante, tan genial que alguien te deje la responsabilidad y te regale el privilegio de poder dibujar su piel en un principio para siempre… que me llena de tal manera que en mi interior sé por fin que hay algo que no quiero dejar de hacer jamás. Soy afortunada, lo sé muy bien. Trabajo de aquello que me pirra. ¡Hoy día eso es de suertudos y de equilibristas!

El nombre nace un día en mi cabecita del film de Tarantino, su B.S.O. y su preciada versión de Nancy Sinatra que en un segundo logra que “sea” el sueño que un día tendría forma completa en su -hasta ahora- nómada ubicación. Igual que su Black Mamba y su Beatrix Kiddo, de donde sale el mote que hace ya un montón de años un colega me puso. El resto de la historia y su por qué es pasado ya (risas).

¿Hay mucha competencia en esto? ¿Es sana?
Hay competencia, por supuesto que la hay. Hay peces grandes intentando pisar y pisando y jodiendo a peces pequeños. Hay Peces ayudando a nadar a otros pececillos… y por suerte, enormes personas que son enormes artistas y profesionales del tatuaje que brindan experiencia y sabiduría y saber hacer a aquellos que evidentemente aman la tinta, la sangre y la piel.

Dentro de otro de esos mundos donde, por tradición, (y más por que es el hombre quién ha partido y repartido) no es sano ser mujer. Pero por suerte, yo no me quejo, puesto que he tenido el privilegio de contar con enormes personas, aunque pocas, con las que he podido contar y a las que he podido recurrir con mis dudas cuando las he necesitado, aunque fuera en la distancia.

Por lo que sé, Óscar Möon (componente de Möno), también lo lleva contigo. Es posible que una idea entre dos marche mejor. Que dos cabezas piensan mejor que una, vaya.
Oscar Möon (vocalista de Möno), Álex Babu (guitarra y compositor) y yo misma llevamos adelante el estudio. Creemos en el proyecto y en cada uno de nosotros en el equipo. Creemos en nuestras posibilidades y en el trabajo del otro.

Si el equipo de creativos son dos cabecitas pensantes y pariendo el arte que sabemos. Con Álex toma la forma que necesitamos, puesto que es el que reordena y canaliza todo lo que fluye por allí.

Lo que sí somos es una familia. Realmente somos nosotros mismos. Eso hace que hace cuando estamos pletóricos se respire lo mismo y si hay un día malo puedas notarlo en algún momento puntual también.

Aunque entre Óscar y tú tal vez tengáis ideas dispares…
¿Dispares? (Carcajada) Somos una bomba de relojería y de parir ideas. ¡¡Pero es genial!! Cada idea, es realmente bienvenida. Álex nos deja porque confía rotundamente en lo que sabemos hacer de una manera absoluta. Óscar es un puto crack y creo que tengo buenas ideas. Hay flow y amor por lo que hacemos. Creo que esa es la clave.

También hacéis diseños. Vuestra especialidad es el “old school”, si no me equivoco. ¿Vuestro diseño suele marcar tendencia o es el tatuado el que prefiere su propio diseño?
Por normal general somos afortunados porque nuestro “toque” o “estilo” gusta y es buscado por el público que se acerca a nuestro estudio.

¿Cómo nace un diseño? ¿Se desechan muchos hasta dar con una idea en concreto?
Te podría contestar con un “depende esto o lo otro”, pero en mí, nuestro caso, lo resumo en que no hay muchos, no hay desechos ni stocks apenas puesto que el cliente que realmente siente que quiere tatuarse en ese momento llega a nosotros y vierte su inquietud basándose en nuestro trabajo y referentes externos muy claros, cosa que hace que la posibilidad de error sea de un margen chiquito. Básicamente preparamos un boceto personalizado y, en la ocasión que lo requiera, se reelabora algún detalle que básicamente suele ser para adaptar el formato del dibujo a la zona y dimensiones del cuerpo a tatuar.

Me pregunto si la viabilidad de un establecimiento así es posible estando en un país que no ve demasiado bien los tatuajes.
Absolutamente lógica tu pregunta, y te contesto que es amor/odio lo que siento por la moda de los tatuajes. Es gracioso a veces pensar que debe haber quién piensa que los tattoos se eliminan con un nanas o algo así. Me pregunto cuántas hadas, fresitas borrosas, demonios rojos con tridentes, tribales verdes y enanos sobre setas tendremos que seguir cubriendo, aunque ahora como las piezas que se tatúan suelen ser más grandes (léanse conceptos que yo llamo “lo que me gusta”, como radio-casettes, pastelitos, etc… y anclas, barcos y otros motivos del tatuaje clásico que mucha gente se hace porque visualmente están de moda). Sólo cabe hacer maxi tattoos como cóver o pasar por “la casilla de salida” y pagar una “pasta” para eliminarlos con láser.

¿Es viable nuestro estudio? Sí. Por suerte para nosotros, quien ama el tattoo lo ama de por vida y cierto es el rumor de que suele “enganchar”.

Si mimas a tus clientes y hay “flow” por supuesto se logra lo que se desea por parte del cliente porque este repite. Aunque el cliente “pique” en el arte de otros tatuadotes va volviendo a ti, cosa que es muy gratificante.

El tattoo está aún mal visto y es juzgado, sobretodo cuando buscas empleo. Cuando se me presenta un tatuaje nuevo debo plantear a cliente la posibilidad de que su nueva adquisición puede poner trabas en su desarrollo laboral.
Hoy por hoy -para una mujer- es algo más fácil llevar tatuajes porque para la sociedad de pandereta e la que vivimos somos tan sabios que en ellas se consideran estéticos, aunque sigan siendo barrera en la mayoría de las ocasiones para obtener empleo. En un hombre es considerado síntoma de macarrismo y de ser poco centrado. Eso, evidentemente, cierra muchísimas puertas dentro del mercado laboral.

Cierto es que en algunos campos hemos evolucionado, pero la cultura del tatuaje y de la música en “españita linda” brilla por su ausencia, desgraciadamente. Así nos va.

Amén de los suministros y material. ¿Puede ser bastante rentable o por el contrario cuesta hacer cuentas a final de mes?
El gasto de material no es más costoso que el cúmulo de horas de preparación del dibujo, de la creación de la pieza y del trabajo en sí del dibujo en piel. El tiempo es dinero. Sale a cuenta si se sabe coordinar y tatuar y dibujar. Es algo así como un “don” y eso sí que ni se compra ni tiene precio.

De hecho, hay un local en Nueva York (26 Clinton Street) que se llama Bang Bang Tattoos… No sé si tenías constancia de ello.
Sí, sí, lo supe hace un tiempo.

¿Para desprender “follabilidad” es necesario ser guapo por fuera o realmente esa cualidad se lleva intrínseca en la sangre?
“Follabilidad”, interesante “palabro”. Creo que si entiendo bien a lo que te refieres hablamos de que es un compendio de elegancia, autenticidad como persona, alta seguridad en ti mismo y pisar creyendo en ti, sabiendo lo que quieres y lo que no, sabiendo lo que te limita y qué límites quieres y puedes o no traspasar… sabiendo quién eres. Creo que es necesario ser transparente y no querer conseguir sentirte “diferente”, sino ser tú mismo. No sé si lo que desprendo es “follabilidad”, pero creo en el poder de atracción, hay quien es imán para muchos, considero que en muchas ocasiones yo lo he sido y aún sucede. Y si tengo esto (espero no ganarme enemigos con esta contestación), ojalá sepa usarlo con sentido y cordura, mucha cordura.

Supongo que la personalidad tiene mucho que ver. Incluso más que un miembro masculino de gran tamaño. Digo esto por lo que puede delimitar socialmente a una persona con tatuajes.
Se puede delimitar socialmente a alguien con cualquier excusa y si es algo visual y que puede llegar a definirte como persona quizás más. La sociedad es muy generosa poniendo trabas, cerrando puertas… No entiendo aún lo egoísta que llega a ser el ser humano y lo patético que es ver al “yo” del que censura por envidias, prejuicios, ignorancia o “retraso cerebral” (por llamarlo de alguna manera). No entiendo cómo se implica la humanidad en seguir pisando el avance que otros intentan conseguir, sobretodo cuando se lucha por cargarse la sobrevalorada apariencia externa, la idealizada imagen del estereotipo que dicta el momento en que se vive.

Exactamente, los prejuicios hacen bastante daño con respecto a la persona tatuada. ¿Te has visto discriminada por ello?
Por suerte no me he sentido discriminada. Eso sí, repasada y analizada, por supuesto, soy consciente de que lo soy, pero vaya… que me es igual.

¿Qué situación discriminatoria te hizo sentir más violenta?
La verdad es que aquellos que discriminan a alguien por llevar tatuajes no reparan en que hasta un traje de corbata puede ser más “dañino”. Vamos, que tú no tienes la culpa de la inseguridad de los demás.

La frase que contesta al comentario “¡¡¿¿otro tattoo??!!” es “yo no tengo la culpa de tu inseguridad, si no te gustan, no te los hagas”, claro. Yo haré en mi piel lo que yo quiera.

Supongo que os habrán pedido tatuajes de todo tipo, ¿os negáis a hacer alguno en concreto?
Te lo digo tal cual contesto: no tatúo ni coños ni pollas. ¿Por qué? porque no necesito estar pendiente de los bajos de nadie. Quizás algún día me especialice, quien sabe… pero no tengo la intención. ¡Eh, cada uno que se tatúe lo que quiera! pero yo elijo no tatuar esas dos zonas.

¿Qué es lo más “freak” que habéis tenido que diseñar o tatuar? Me imagino que no hay nada imposible. Si lo es será visto como un reto, ¿cierto?
Cierto. Aún así soy consciente como cualquier creativo, de mis limitaciones y de mis aptitudes. Aunque siempre tenga nuevos objetivos cercanos para poder llegar y avanzar hasta los más lejanos.

¿Algún celebrity que os haya visitado o lo haga con cierta frecuencia?
Diseñadores de moda, cantantes y músicos del panorama barcelonés (teniendo en cuenta de que Óscar es vocalista de Möno y Álex guitarra podríamos considerarlo normal), deportistas conocidos, retirados o no retirados… Podemos decir que sí, pero vaya, sea quien fuere tanto monta monta tanto. Me es realmente igual de dónde salga y a dónde vaya, yo sólo quiero que en mi casa se sienta en paz, se sienta bien y le guste estar.

Seguro que alguna anécdota ha caído…
Pues sí, fue con los Death Angel. Venían de compartir un festival con Kiss y al tour manager le firmó en la muñeca Paul Stanley. Me llamó por teléfono Javixe (http://www.silvertrack.net/) un gran tipo, enorme personita y buen amigo, para ir a tatuarle el autógrafo. Y allí me veo, en el bus de ruta… ¡tatuándole! ¡Y con gusto!

¿Puede llegar a excitar ser tatuada o tatuar? ¿Te ha sucedido?
¿Poder? Sí. Olor corporal y hormonas funcionando… evidentemente sí. Reconozco que por la primera época la mezcla de olores, el desinfectante, la sangre, la piel abierta y la tinta eran a veces más que motivos suficientes para despertar estímulos. Sencillamente siempre he sabido proceder como debía trabajando.

También tienes otra faceta. Has posado para gente como Nacho Hernando, Polymerboy, Mary Hernández, Antonio Flórez… ¿hace falta tener un cuerpo llamativo (bien visto socialmente) para tener que lucirlo?
Hace falta tener un gran comunicador al otro lado del objetivo y que vea y se sienta transmisor de algo y que el que está ante el fotógrafo transmita, explique y juegue al juego que el fotógrafo quiere, que se juegue al que el modelo quiere explicar… y en conjunto que se juegue y se siga “a una”.

¿Necesitas complicidad con un “fotero” para posar desnuda?
Absoluta y rotundamente… yo sí.
Puedo posar para fotógrafos, pero “decir” o “transmitir algo”… sólo nadando en “complicidad” y en el “flor”.

E incluso con diseños de Boris Hoppek. Aunque esto último se trataba más bien para una exposición. No obstante las fotos han sido censuradas por mostrarte desnuda. Volvemos a los prejuicios y raras obsesiones de la gente.
Cierto. Es lo que sucede siempre, igual que con los tatuajes. Hay juicios y prejuicios y se suelen volcar los miedos en el semejante. Se anula el libre albedrío y se censura la libertad con el libertinaje del que veta la opción del retratado.

Seamos realistas: esto es lo que hay. Hemos avanzado desde el “destape” pero… a veces da la sensación de que vamos de Guatemala a guatepeor.

Y lo haces para varios estilos. Desde el erótico hasta el Pin-Up pasando por el bondage y otros tantos. ¿En cual te sientes más cómoda?
Sinceramente, es el comunicador que está al otro lado del objetivo el que me hace sentir más o menos cómoda. Es el equipo en sí lo que me hace ser yo, y eso me gusta. Me gusta ser partícipe de una sesión de fotos en la que si la película faltara no dudaría en estar igualmente. Cualquier excusa es buena para crecer como persona. Y si es una sesión de fotos… ¿por qué no? Es genial obtener resultados de un tiempo conjunto con alguien. Y seamos sensatos, ¿a quién no le gusta verse bien? ¿A quién no le gusta gustar? ¿A quien no le gusta que lo mimen o que le preparen una buena cena con un buen vino, que le lleven a un conciertazo, a una buena obra de teatro o a ver un peliculón? ¿A quién no le gusta que mimen su imagen y verse en papel o archivos fotográficos de buena guisa?

Cómoda y especial. De todos los tatuajes que surcan tu piel… ¿Cuál es el más especial para ti?
Especial… Todos mis tatuajes tienen “su” momento y “su” por qué. Pero quizás, aunque adoro cada uno de ellos, los que aportan frases son absolutos en mí. Algunos hasta ni me apetecería explicarlo masivamente. Es mío, y como mucho, un día, te lo cuento a ti.

¿Se tatúa uno por amor?
¡Claro! Y por creer que es amor también.

Es más, ¿es recomendable tatuarse por amor?
Hay muchos tipos de amores y “quereres”. Lo que aconsejo es que sólo te tatúes por amor cuando sepas a ciencia cierta que aquello que te tatúas es lo que amas para siempre, como concepto. Siempre digo que el lote de mi vida es mi hija y yo, que eso es inamovible pase lo que pase, el resto… puede pasar hasta desapercibido. Por ello no me gusta nadita tatuar nombres de parejas. Pero es más que bonito tatuar el nombre de un ser al que quieres por la importancia real que tiene en tu vida, a pesar de todo y de nada, o sea, tatuarse a la persona, sobretodo con una pieza que pueda definir el concepto de esta definiéndote la unidad con ella, sin necesidad de nombres. Pero evidentemente, cada uno elegirá y respetaré la decisión de cada cual.

Eso sí, me reservo el derecho de no tatuar banderolas en el pecho de nadie con el nombre de la novia o del novio e historias de esas, sobretodo a la gente que apenas lleva tatuajes. Son mis cánones de moral, remitiéndome a que la gran mayoría acaban con un cóver (tatuaje que cubre otro) encima.

Tal vez es la pasión lo que lleva a alguien a tatuarse… por amor.
Así lo creo, auque te puedo decir que muchas personas que se tatúan el nombre de su “querido/a” saben de antemano que pueden llegar a tapárselo e incluso se lo tatúan de manera que no sea un estropicio brutal el hecho de taparlo en un futuro. Muchas veces sólo es una excusa que se usa como muestra de “mira lo que te quiero”.


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