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Laura Marling: Candor de invierno.

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“Cuido tanto o más mi voz como si fuera una guitarra”.

Muy joven, dulce y con una cabellera dorada que atesora una voz madura. La tercera entrega discográfica de Laura Marling es algo más que la confirmación dentro del folk británico. “A Creature I Don’t Know” se cobija bajo las melodías calmadas y añejas que salen de la aterciopelada garganta de Marling.

TEXTO: CHARLY HERNÁNDEZ.
Publicada en Mondo Sonoro / Nº 188, Octubre 2011

Posiblemente en la sencillez y profundidad radica el encanto de esta joven música británica. Su voz, densa y a la vez añeja, sostiene un potencial muy a tener en cuenta pese a su corta edad. Sin olvidar las letras y la temática, bastante fraguadas en la experiencia. “No se como pueden salir este tipo de letras. Soy una chica joven que ha tenido y vivido varias experiencias que al final han derivado en este tipo de letras. Creo que las historias crecen y desarrollan a lo largo de la vida”. Un caso extremo de vivencias llevadas a la lírica sería por ejemplo, “Rest In The Bed”, donde una madre habla a su hijo nonato en la cama. ¿Es fácil o complicado que alguien tan joven puede llegar a narrar una historia de este calibre? “Es una historia que habla del paso del tiempo y de lo que es ser responsable. Ya sabes, un paso más en la madurez y en la situación adulta en la que uno se encuentra según pasa el tiempo”.

Como antes se ha comentado, su voz madura, es un signo más que evidente de que Laura Marling no está en esto por estar, sino para asentarse entre los nombres claves del panorama. Deteniéndose a escuchar “A Creature I Don’t Know” se puede caer en la delicada simpleza que muestran canciones como “The Muse”. “Cuido tanto o más mi voz como si fuera una guitarra, pues es un instrumento más. Empecé a tocarlo cuando era muy, muy joven. Lo necesito y es necesario para hacer lo que hago”. Por lo tanto, la unión de la voz y la composición de las letras de canciones como “Don’t Ask Me Way” o “Rest In The Bed” han fraguado un tercer disco más serio que asienta sus raíces en un cónclave de seriedad absoluto dentro del folk. “Siento todo lo que toco. Quiero decir que las canciones nacen como viene por la experiencia y las historias que desarrollo. Cuido mi voz para que pueda contar lo que veo y toco”.

Las características acústicas que componen “A Creature I Don’t Know” se ven contrastadas con la parte más eléctrica y sucia de todo el disco. “The Beast”, una suerte de Dr. Jekyll y Mr. Hyde enseñando la cara oculta de la joven nacida en Everseley. “Pues me resulta curioso, pero a veces me siento así. Hay momentos muy tiernos y otros muy duros donde muestro otra cara. No obstante, siempre soy yo”. Cercano al recuerdo de Nick Drake, Laura Marling recoge pequeños resquicios del “Bryter Layter”. Una influencia evidente si se habla del folk inglés más cercano, tanto a su música como a su estilo. “Es interesante este tipo de comparación. Creo que el parecido que puede haber entre Nick Drake y yo puede ser por la forma de tocar la guitarra y algunos conceptos. Si escuchas mi música te darás cuenta que tiene algún trasfondo de ese tipo también”.

Eso sí, evitando dejar claras las influencias más directas ofreciendo un evidente un estilo propio que va en la búsqueda de un intimismo pasional y roto. Roto, sí, pero no dolido ni resentido. “Nick Drake es una influencia, pero no es una cosa tan directa. Nunca he tomado nada de Drake en alguno de mis álbumes, pero definitivamente sí que se pueden encontrar algunas cosas parecidas”.

Al margen de las influencias musicales, las literarias también tienen su peso. John Steinbeck y Robertson Davies toman protagonismo en el single “Sophie” y también en “Salinas”, completando de la mejor manera un conjunto lírico-musical muy compacto. “Tomé algunas cosas de ellos cuando leía sus obras y me inspiré porque lo consideré importante para el disco. Experiencias ajenas que sirven de inspiración”. La edad temprana y un tercer disco sobre la mesa, no afectan para nada a la capacidad creativa de Laura Marling, que se crece ante los desafíos. Pero, ¿cómo de importante es lo que hace? Es más, ¿Cómo lo siente la propia Laura Marling? “Creo en ello con mucha fuerza. La clave está en trabajar mucho y seguir haciendo lo que más te gusta buscando la creatividad y la plenitud”.

Con grandes experiencias, a tenor de su edad, Laura Marling se afianza como un nuevo bastión dentro de las voces femeninas. “Alas, I Cannot Swim” y “I Speak Because I Can” han servido de bandeja de plata para que este nuevo y último álbum sea el más complaciente de la prometedora carrera de Laura Marling.


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